martes, 23 de diciembre de 2008

DIOS ESTA INCLUSO EN EL PECADO


Me dirigia a Alicante desde Elda, en mi flamante Mercedes recien estrenado y llegó una llamada a mi Movil (celular por estas latitudes). Creí que se trataba de una broma. Me increpaban por no haber acudido a una cita dandome a entender que esta era mi última oportunidad. El tono de la voz delataba a una mujer joven y a pesar de lo que para mi era un fingido enfado se intuia en la que hablaba una gran dulzura. Como solo podia tratarse de una broma o un equívoco pero me hacia gracia escuchar aquellos airados y a la vez dulcisimos reproches quise ver en que desembocaba todo aquello y seguí la farsa diciendo que lamentaba mucho no haber podido acudir pero que si me decia donde la podia encontrar iria de inmediato. Su indignación subió de tono al hacerle esta pregunta, porque segun ella, bien sabia yo donde podia encontrarla y fué entonces cuando me dijo: ¡Tu no eres Juan! ¿verdad?. Si soy Juan respondí. Pero no eres el Juan con el que creia estar hablando. No, le dije, yo soy mejor que él porque jamás te hubiese dejado esperando y si me dás una oportunidad te lo demostraré yendo a buscarte aunque estés al otro lado del mundo. Me quedé perplejo y volví a pensar que se trataba de una broma cuando sin mas comentarios me dijo que estaba en Elche, calle tal, número cual, piso segundo. En ese momento estaba llegando al cruce de La Monfortina en el que girando a la derecha podia coger la carretera hacia Elche y como siempre me ha gustado llegar al final de cualquier incognita no me lo pensé dos veces. Era un barrio pobre y la casa iba en consonancia con el barrio. La escalera estaba descuidada con algunas pintadas y letreritos que no me paré a leer, subí al segundo piso y habian dos puertas ¿cual seria?, una descarga de adrenalina me hizo casi temblar. Golpeé suavemente una de las puertas y me abrió una señora cubierta por un batín chabacano estampado en flores descoloridas. Creí que me habia equivocado de puerta y me quedé en silencio mirandola a los ojos sin saber que decir, cuando surgiendo por el pasillo apareció una preciosidad que sin dilación dijo ¿eres Juan?. No tendria mas de veinte años, era algo mas alta que yo, una altura perfecta para una mujer. Tenia unos ojos verdes que lucian explendorosos en una faz de piel dorada al igual que su pelo. Su voz como ya habia apreciado a través del telefono, dulcisima y su sonrisa desterró todos los miedos e incertidumbres que me aplastaban antes de verla aparecer. Su verdadero domicilio estaba en Alicante pero por razones obvias sus escaramuzas amorosas de las que subsistia, cubriendo con ello sus necesidades y las de la abuela y el hijo que la esperaban, las ejercia en Elche, al amparo de aquella "Madam" tan extravagante. No iba a ser este un encuentro en el que tuviese que echar mano de mis dotes de seducción ni jamás podria vanagloriarme relatandolo como una hazaña que encumbrase mi ego, pero la jovencisima mujer que tenia delante era una de las mas bellas que jamás habia visto y en su rostro se adivinaba una ternura y unos sentimientos que me hicieron olvidar su condición.
En el inevitable contacto me sorprendió el terrible calor que despedia su cuerpo; era agradable, estabamos en invierno y la habitación era mas bien fria, pero me dió que pensar, hasta tal punto que antes de despedirme acaricié su frente que ardia y le pregunte si estaba enferma. No, solamente tengo una pequeña molestia en el vientre, cosa de mujeres. Pero ese terrible calor que despedia delataba que algo grave debia tener. Le aconsejé que sin falta fuera al medico y me despedí. Ya en el coche no podia quitarme de la cabeza aquella chiquilla que sabia seguro no iba a hacer caso de mi consejo y a la que Dios sabe lo que le podria ocurrir. Volví a la casa y le dije que queria llevarla a una clínica; se negó diciendo que cuando volviese a Alicante ella lo haria. No la creí, se notaba en su cara. Insistí y le dije que yo la llevaba a Alicante y que cubriria todos los gastos y ante mi insistencia accedió. Ella misma me encaminó hasta un Hospital de las afueras. Al poco rato pasó a la consulta. Se hizo interminable mi espera y al abrirse la puerta me acerqué y le pregunté. Junto a ella estaba el facultativo, que me traspasó con una mirada de ira que no pude comprender y empujandola suavemente la condujo al ascensor. Yo subí con ellos sin que mediase una sola palabra por parte de ninguno y ya en el piso solicitado, el medico la cogió suavemente por el brazo y la encaminó al servicio de cirujia, siguiendolos yo a corta distancia hasta que el galeno con un despreció evidente me pidió que esperase en el pasillo. Si no hubiese sido porque le habia prometído que cubriria los gastos me hubiera marchado ¿Que hacia yo allí?, pero por otra parte me intrigaba el desprecio con el que el médico me habia mirado. Después de una larga espera salió una enfermera a la que pregunté que habia ocurrido. Me dijo que el aborto que le habiamos provocado habia matado al feto pero este no habia sido expulsado, llevandolo dentro en estado de putrefacción ya varios días y se estaba tratando de cortar una terrible infección que de haber tardado unas horas mas en venir hubiese avocado en una septicemia irreparable. Le explique que no conocia a esa chica de nada, que no tenia nada que ver con su aborto y que me habia limitado a llevarla al hospital por pura caridad y le rogué que le aclarase este punto al doctor, ya que me sentia muy mal al ver la forma tan despectiva con que me habia mirado. El medico, al salir, se dirigió a mi con otro talante, casi sonriente, y aunque no se disculpó supe que ya estaba al corriente de lo que le habia dicho a la enfermera. Me aseguró que se habia salvado de milagro, pero que debia permanecer hospitalizada algunos días por si tenia una recaida. Ya sabe Vd., la sangre ha tomado parte y aunque hemos llegado a tiempo nunca se sabe.
Tuve que ser su enlace mientras estuvo hospitalizada, pagué su cuenta y atendí a la abuela y al niño en sus necesidades hasta su regreso y durante el mes que no pudo "trabajar" le pasé una paga. Nunca, nunca le pedí que me devolviese el favor y cuando al cabo del tiempo la encontré por casualidad en un mercadillo y me contó que vivia con un hombre que la habia retirado y que la queria "de verdad" me alegré muchisimo. Cuando me despedia medio en serio medio en broma le dije. "¿ No te apeteceria que volvieramos a hacer el amor?" y ella me contestó: Juan, pideme cualquier cosa pero eso no ¿Comprendes?...Nos sonreimos con verdadero y mutuo cariño y ya nada he sabido de ella.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda has encontrado en este blog lo que otros encontrarían en un confesionario. Me sorprende que hables tan abiertamente de tus "pecados", aunque en éste vaya implícita una buena acción. Mis dudas surgen al pensar cómo te sientes al hablar de ello: si lo ves como azaña o con cierto remordimiento... No sé en qué época de tu vida se sitúa esta historia pero creo que prefiero no saberlo, aunque reconozco que tienes valor al contar TODA la verdad.¿ Debe la verdad tener límites? Un abrazo FRAN.

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Un consejo papá: Debería prevalecer tu corazón por encima de tu lujuria y no al revés. A veces es mejor sentir el amor que existe en un corazón que se entrega tras unos pechos que han perdido frescura, que cegarse sólo a un par de tetas que no ofrecen nada más que la lujuria efímera de la carne. Tu mente me demuestra ser prodigiosa pero tu alma demuestra ser espiritualmente más pobre. La caridad hacia esta chica fué movida por tu deseo sexual hacia ella puesto que no la conocías en absoluto. Si la que hubiera necesitado el médico hubiera sido la que te abrió en batín a buena hora te hubieras movilizado a tal efecto. Este reproche no está exento de cariño, sólo quiero que te auto-psicoanalices un poco. FRAN.

Io dijo...

Pues espero que Fran no me tache de mala influencia, je,je.

Pero yo creo mucho en el destino, en la vida, en Dios o como queramos llamarlo. Y me maravillo cuando veo a la vida cruzando caminos de personas desconocidas, cuando veo a la vida tirar de balanza para llegar al equilibrio, dar a alguien lo que recibió de manos de otra persona, saldar deudas con mano maestra.

Tú conociste a un ángel disfrazado, y resulta que, no sé si esto fue antes o después, tú te convertiste en el ángel de otra.

Yo creo que, en estos casos que relatas, el sexo no es más que el instrumento que utiliza la vida para enlazar unos destinos con otros. En otros casos será la castidad y en otro lo será el fútbol.

Pero no deja de llamarme la atención que la vida te elija a tí para ponerte en esas tesituras. Porque otro hombre, tal vez hubiese colgado el teléfono, tal vez hubiese dado media vuelta al encontrar un ambiente tan sórdido, tal vez hubiese disfrutado de ella y se hubiese largado abandonándola en el olvido.

Pero tú no lo hiciste. Y gracias a eso ella está viva, y más feliz que antes de conocerte.

Y, como te dije la primera vez que hablé contigo, una mano tendida necesitaba de otra que la tomara. Pero tenía que haber un hombre dispuesto a tomarla.

Yo creo que la vida decidió dar una oportunidad a esta chica, y que por eso te puso a tí en su camino, a tí y no a otro.

Y no se trata de presumir o confesar, de avergonzarse o vanagloriarse, se trata de ser conscientes de que hay algo mucho más poderoso que nosotros, algo que nos sitúa en el lugar preciso y en el momento indicado porque tenemos algo importante que hacer allí.

Y se trata de hacerlo o no hacerlo.

Y luego uno puede tener la valentía de contarlo o no, que cuando Arturo Pérez Reverte relata cosas como estas, nadie se escandaliza.

Y a mí me gusta más cómo las relatas tú.

Juan, te deseo que pases estas fiestas con todo el amor, el cariño y las risas con que me gusta imaginarte.

Un abrazo fuerte, muy fuerte.

Anónimo dijo...

Tomás dijo:
Yo creo que salvo "Io" nadie a captado del todo el fondo de tu historia, aunque no es dificil entenderlo, pues los vínculos familiares hacen más fácil el juzgar el hecho que el fondo. Imagino esta historia en otra persona que no sea mi padre (ausente entonces todo tipo de juicio moral) y la veo como una autentica providencia.... Y la única conclusión a la que llego es que como bien dice tu titulo, de alguna forma Dios estuvo allí en el momento preciso, aunque sea a costa de que cometas un pecado. Y sin entrar a valorar el momento, las razones o la lujuria como pecado en sí mismo, creo firmemente que determinadas personas tienen previsto en su vida el cruce de una luz que cambie su vida, o que produczca un milagro, como no cabe duda es éste caso.
Si juzgamos el hecho desde el punto de vista cristiano, podríamos especular por ejemplo con que fué el Diablo despertando tu lujuría quien te llevó hasta allí para que pecaras... Bien, si es así, ¿que sentencia de un supuesto Juicio Divino prevalece? El de pecar por lujuria, o el de a raiz de ello alguien salve a una joven de una muerte segura? A la vista de esta conclusión me inclino a pensar con más convencimiento que Dios no creyó justo que esa joven abandone esta vida terrenal en ese momento,quizá para darle la oportunidad del arrepentimiento sincero de su pecado, y de darle toda una vida por delante para subsanar con creces el mismo, y supo que esa joven moriría si alguien no hacía nada por ella...
...¿Y no sería pues el mismimo Dios disfrazado de Diablo quien recurrió a alguien como tú, debil del pecado de la carne, pero rico en misericordia?. ¿No serías tú la persona adecuada que envió para salvar la vida de esa joven? Sólo sé con seguridad que si hubieras sido fuerte en tu debilidad, esa joven estaría muerta. Bendito pecado pues.

pichiri dijo...

Querido hijo Francisco: Como en tus palabras solo busco el mensaje y este me compláce, te insto a que sigas pensando así el resto de tus días, me enorgulleces porque me consta, tu inequivoca fidelidad y la aplaudo.Quiero no obstante sacarte de algunos errores en los que has incurrido al afirmar tan rotundamente, pero sin razón, cosas que me duelen porque demuestran lo poco que conoces a tu padre. Me preguntas si lo que cuento lo hago queriendo reflejar una hazaña o con cierto remordimiento. Ninguna de las dos cosas. He tratado solamente de haceros ver de que medios se vale Dios a veces para hacer un milagro, este es el fin último y unico que he perseguido, ya en el titulo reconozco mi pecado y en uno de los párrafos descarto la hazaña pero nunca me sentiré arrepentido de lo que hice, aunque cuando acudí alli ni sospechase como todo iba a acabar. Si lo que hice lo hubiera hecho con un amigo, con un compañero de trabajo o con un desconocido, como muchas, muchas veces lo he hecho,a pesar de no tener un par de tetas,no lo hubiese contado.
Si supieras tan solo la mitad de las cosas que he hecho en esta vida por los demás, con tetas o sin tetas, jamás hubieses afirmado , ni siquiera insinuado, la pobreza de mi alma. Pero veo que ni aún dandote pistas a través de mis relatos, en los que siempre he tratado de omitir tanto lo bueno como lo que me podia justificar en lo malo, por no presumir en lo primero ni herir en lo segundo, te repito veo que no has sabido encontrar lo poco bueno que hay en mí.
Dado el que tus cariñosos comentarios los has hecho a través de mi blog, no me queda mas remedio que contestarte tambien a través del mismo.

JuanRa Diablo dijo...

Yo quiero salir en defensa de Fran porque entiendo que aunque el acto en sí es digno de elogio, estas cosas que escribes las estamos leyendo tus hijos y gente que te conoce(incluida la mamá) y somos conscientes de que este hecho que cuentas y otros más que has contado ya ocurrieron cuando estabas casado con ella. Quizás tú necesites contar todo lo que te pasa por la cabeza y por supuesto puedes hacerlo pero quiero que comprendas que al hacerlo se hieren susceptiblilidades, como la de Fran, que tiene un profundo concepto de la fidelidad en el matrimonio como ya le has reconocido y que no se basa sólo en este hecho en concreto sino en el de todos en general.

Anónimo dijo...

Quiero decir a Io que no la considero una mala influencia y me encantan sus comentarios en este blog. Es normal que ella analice las cosas desde un punto de vista diferente. Lamento tremendamente que esta entrada y estos comentarios se desarrollen precisamente el día de Noche Buena porque me siento mal por decir "mi verdad" y me siento mal por los sentimientos que haya podido despertar en "vosotros". En tu vida papá has demostrado tener un gran espíritu y una gran alma pero determinados comentarios, como dice Juan ,demuestran que al menos en los últimos años te basas en otra filosofía de vida en la que no pretendo entrar a hacer valoraciones. Creo que en todo este tiempo posiblemente es la primera vez que te hago un comentario al respecto tanto antes de tu viaje como después y veo que quizás el decir toda la verdad sí que deba tener ciertos límites por parte mía y de todos. Me refiero a ese cambio espiritual en la comparación de dos frases tuyas, por ejemplo, de épocas diferentes en tu vida. La época actual : " Yo mido mi vida por los años que potencialmente podría seguir siendo un hombre capaz de enamorar a una mujer con todas mis atribuciones en activo y no una momia que aunque razone ya masque el agua" Epocas anteriores: " En la casa solariega sin las prisas ni los ruidos morir tranquilo y con fe, morir en Dios y contigo". La frase que te define más recientemente está carente de espiritualidad papá, totalmente, mientras que aquella que escribiste en su día rebosa de ella aunque la persona que esté a tu lado sea quien sea. Lo mejor será que sigas escribiendo lo que te nazca del corazón porque realmente quiero conocerte antes de que un día el destino nos separe de verdad, pero si alguna entrada me parece de una "verdad" desgarradora me limitaré a no decir mi "verdad" a través de ningún comentario. Feliz Noche Buena Papá y que la estrella del niño Jesús te haga feliz. FRAN

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con que Fran no haya sabido encontrar lo poco bueno que hay en tì,es màs,Fran,al igual que el resto de tus hijos sabemos perfectamente lo mucho bueno que hay en tì,a pesar de todo lo pasado y vivido,nuestra visiòn con respecto a nuestro padre no ha variado tanto,solo que en tu vida decidiste un dìa priorizar què cosas eran las que en realidad llenaban tu vida y tomaste una decisòn en la que ganò por goleada ese otro sentir de tu alma ...y es que no siempre podràs alimentar tu ego de conquistas,hazañas,o revolcones..y ese espiritu es el que te separò de nosotros,el que te llevò a un lugar como Colombia y el que hoy impera en tu vida..y ese espìritu probablemente harà daño a otras personas..y no creo que cuando nos hallemos entre la vida y la muerte nos sintamos realizados por el numero de conquistas que hayamos sido capaces de conseguir en nuestra vida y en la edad que tenìan nuestras conquistas o lo hermosìsimas que eran,.sino el recuerdo de el limonero,nuestros seres queridos , todos los momentos vividos junto a ellos y ese precioso atardecer que contemplaste un dìa con los ojos empañados de obsevar tanta belleza.
NADIE ES MEJOR O PEOR,SIMPLEMENTE SOMOS DIFERENTES.POR ESO NO DEBEMOS JUZGAR A NADIE POR NADA QUE DIGA O QUE HAGA ,NUNCA,PERO SI SOMOS LIBRES PARA EXPRESAR NUESTROS SENTIMINETOS TAL Y COMO LOS SENTIMOS,AUNQUE ESO A VECES,DUELA.NO SOMOS PERFECTOS PAPA,FRAN NO ES PERFECTO,YO NO SOY PERFECTA NI TU TAMPOCO LO ERES,NO PASA NADA POR ESO,LO BONITO ES QUERERNOS CON NUESTRAS DIFERENCIAS AUNQUE A VECES NOS RESULTEN IMPOSIBLES DE ENTENDER.

Anónimo dijo...
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Txema Rico dijo...

Hola Pichiri y Familia. He estado algunos dias de ciber-vacaciones y por eso no he aparecido por aquí con la "puntualidad" que me caracteriza. Veo que este post se ha convertido en una disquisición de caracter familiar en la cual no voy a entrar por conocer y tener especial cariño a todas las partes. Simplemente, decirte Juan que lo que hiciste por la chica esa, razones al margen, estuvo correctísimo. Si Dios, en el que crees, existe, no dudes que te lo va a compensar. Con retraso....Felices Fiestas desde nuestra Almafrá Alta.

Io dijo...

Hola Juan,

Espero que el 2009 te colme de bendiciones, y que la vida te siga compensando por tanto bien como hiciste.

Te tengo en mis pensamientos y en mi corazón, y esta noche levantaré mi copa por tí.

Un abrazo y un millón de besos.

Y mis mejores deseos, abrazos y besos para toda la familia.