jueves, 24 de febrero de 2011

RELATOS QUE PUDIERON SER CIERTOS Nº 15












La Verdad, hija de el Honor y de la Conciencia, es única, inmutable, e indestructible. Porque su esencia emana de sí misma y ella a su vez de su propia esencia, siendo por lo tanto ésta y aquella una misma cosa.

La Justicia, hija de El Respeto y de la Imparcialidad, depende de las leyes QUE LE IMPONEN LOS HOMBRES. No tiene criterio propio, corre el riesgo de ser manipulada y es "varium et mutabilis", practicando además, como muestra de su incoherencia, la concesión de beneficios o la aplicación de castigos a partir de... como si el tiempo VARIASE LA INTENSIDAD DE LOS DELITOS O JUSTIFICASE LA DESIGUALDAD DE LOS DERECHOS.
A mi criterio es el Ente que interviene en nuestra vida al que se le ha asignado el nombre más inmerecido, CREYENDO QUE TODOS ESTARAN DE ACUERDO CONMIGO EN CUANTO A QUE LO QUE REPRESENTA ESTÁ MUY POR ENCIMA DE SU REALIDAD.

Con esta previa presentación de algunos de los personajes que van a intervenir en este relato, paso al meollo de la cuestión, que no es más que un dato histórico, veraz o imaginario, pero que de una forma u otra, cambió la marcha de la historia.

Se dice que LA VERDAD Y LA PRUDENCIA habitan en el fondo de un abismo sin fondo.
Por fuerza es una expresión increíble, pero CUANDO EL RIO SUENA...
Nunca fue fácil actuar sin atentar a la Verdad, que desde siempre se vió coprometida, incluso por su propia familia. Su padre, el HONOR Y SU MADRE LA CONCIENCIA, se sentían muy orgullosos de su imparcialidad de juicio cada vez que era requerida, siendo sabias las sentencias que LA VERDAD PRONUNCIABA, SIEMPRE ASISTIDA Y ACONSEJADA POR SU HERMANA LA PRUDENCIA QUE COMPARTÍA SUS OBLIGACIONES.

LOS ENTES DEL MAL SE CONFABULARON CONTRA ELLA DADO QUE SUS SENTENCIAS , PARA ELLOS INJUSTAS, RECAÍAN SIEMPRE, COMO ERA LÓGICO EN CONTRA DE ELLOS. INICIANDO ALGUNAS ACCIONES DE INTIMIDACIÓN QUE PUSIERON EN SERIO RIESGO LA INTEGRIDAD DE LA VERDAD, QUE ERA LA SALVAGUARDA DE LA RAZÓN CUANDO ESTA SE PONÍA EN TELA DE JUICIO.

ANTE EL CONTINUO RIESGO DE LA VERDAD, QUE PONÍA EN JUEGO SU INTEGRIDAD CADA VEZ QUE TENÍA QUE DIRIMIR, LA PRUDENCIA BUSCÓ LA AYUDA DE LA JUSTICIA Y DEL PODER, QUE NUNCA HABÍAN INTERVENIDO DILUCIDANDO EN NINGUNA CUESTIÓN POR SER UN DESEMPEÑO DESARROLLADO POR LA VERDAD, DESDE LOS ALBORES DE LA HISTORIA.

LA PROPUESTA POR PARTE DE LA PRUDENCIA FUE QUE LA JUSTICIA, FAMOSA POR SU INFALIBLE BALANZA, SÍMBOLO DE QUE "LO TENÍA TODO MUY BIEN MEDIDO", PODRÍA RATIFICAR LAS SENTENCIAS DICTADAS POR LA VERDAD, QUEDANDO ÉSTA MÁS AMPARADA, TENIENDO EN CUENTA QUE LA JUSTICIA , GOZABA DE BUENA FAMA EN CUANTO A IMPARCIAL PORQUE CUANDO USABA SU BALANZA LO HACIA TAPÁNDOSE LOS OJOS CON UN PAÑO PARA NO SABER QUIÉN SOLICITABA SUS SERVICIOS, FAMA ÉSTA QUE LE DABA AÚN MAS PRESTIGIO.
EN CUANTO AL PODER, POR ESTE ACUERDO SERÍA EL BRAZO ARMADO QUE ACTUARÍA EN CASO DE QUE NO SE CUMPLIESEN LAS SENTENCIAS O ALGUIEN INTENTASE ACTUAR EN CONTRA DE LA VERDAD, QUE ERA LA QUE LAS PRONUNCIABA O DE LA JUSTICIA QUE ERA LA QUE LAS RATIFICABA, BRAZO ARMADO QUE ADEMÁS APAGARÍA CUALQUIER BROTE DE ODIO QUE SE PUDIERA SUSCITAR , ANULANDO SI ERA PRECISO A LOS DISIDENTES.

No intervino en este acuerdo LA VERDAD, ajena a todo aquello que no fuese limpiar la imagen de quienes fueran afrentados injustamente y LA PRUDENCIA menos taimada que la Justicia y el Poder, no dudando de la rimbombancia de sus posibles socios, cometió un error tan sonado que las consecuencias no se hicieron esperar.

La Justicia solamente ratificaba las sentencias que de común acuerdo con el Poder consideraban interesantes para su lucro, dejando que prescribiesen todas las demandas que no coincidían con sus intereses o el de sus asociados en tercería, siendo inútil cualquier litigio que solo se amparase en la razón, que en verdad era lo único que importaba.

LA VERDAD SE DESTERRÓ A SÍ MISMA Y LA PRUDENCIA LA ACOMPAÑÓ EN SU DESTIERRO PARA PAGAR ETERNAMENTE SU CULPA, AUNQUE ME CONSTA QUE ACUDE EN NUESTRA AYUDA, A VECES, ACOMPAÑADA POR LA VERDAD, SI LA LLAMAMOS CON MUCHO EMPEÑO.

También las acompañó en su voluntario destierro como parte de su séquito el Respeto, la Decencia, la Comprensión entre otras y otros que siempre fueron Entes muy vinculados con la Verdad, que dejó un vacío del que jamás nos hemos recuperado.

Para hacerse una idea de lo que era LA VERDAD solo tenemos que imaginarnos el conjunto de todos los cristales conocidos en la naturaleza, simétricos o asimétricos, mezclados al azar formando una sola masa en la que se mantuvieran, por separado, todas las propiedades intrínsecas de cada cual y que mirando a su trasluz desde cualquiera de sus caras, a través de todos los demás, siempre se viera el objeto que hubiera al otro lado con las mismas dimensiones, colores y demás propiedades, fuera cual fuera la cara desde la que se le mirara, sin importar que se volvieran a mezclar de nuevo todos los cristales tantas veces como posibles combinaciones matemáticas se pudieran dar. ¿Quién se atreve ahora a hablar de esa verdad en medio de tanta inmundicia?

Sus padres, como ya dije, se sentían al principio muy orgullosos de ella y de su hermana pero pronto hubo asuntos en los que se involucraba el Honor y aunque la Conciencia repudiase ciertas cosas..., tratándose de la buena fama de su marido, se creía en la obligación de intervenir en su favor y Padre y Madre solicitaron de su hija que les diera la razón, lo que por su propia esencia no podía conceder, surgiendo los enfrentamientos y desavenencias consabidas, que fueron otro de los motivos de su huida y desaparición.

En ausencia de la Verdad, definitivamente, vino a tomar sus funciones la Justicia apoyada por LA FAMA que la precedía, UN ENTE QUE SE ACERCA SIEMPRE A QUIENES PUEDEN PRESTARLE ALGÚN PROVECHO Y QUE LOS ABANDONA CUANDO YA NO LE INTERESA y el apoyo de todos a los que hasta el momento había favorecido, en su mayoría DELEZNABLES TRUHANES, OVEJAS NEGRAS DE LOS MAS ALTOS LINAJES, teniendo que enfrentarse solamente a la oposición de una minoría compuesta por algunos de los que salieron perjudicados por las sentencias que no se llegaron a ratificar, INSUFICIENTES PARA OPONERSE A ELLA, DIERON LUGAR A UN TRIUNFO INCONGRUENTE que ya no prescribiría por los siglos de los siglos.

A partir de ese momento ya solo tuvo que ratificar sus propias sentencias. Y aunque el Poder y la Justicia se aferraron mutuamente de forma que no podían vivir el uno sin el otro, tácitamente, se culpabilizaban también el uno al otro de forma recíproca de los desmanes que mutuamente cometían, produciéndose la incongruencia de que realmente ciertas omisiones por parte del Poder Ejecutivo se debían a que la Justicia no había concedido los permisos pertinentes, mientras en otras ocasiones los Jueces venían sentenciando sistemáticamente a personas inocentes o poniendo en la calle a presuntos asesinos por seguir vigentes leyes obsoletas o no haberse legislado sobre cuestiones que interrumpían la buena marcha de la justicia.

NUNCA PUDO COMPRENDER "LA VERDAD", SALIDAS DE BOCA DE JUECES Y MAGISTRADOS, FRASES COMO:

1ª) YO NO PUEDO RESPONSABILIZARME PORQUE LA APLICACIÓN DE LAS LEYES HAGA PARECER UNA SENTENCIA INJUSTA. ¡QUE REVOQUEN ESAS LEYES AQUELLOS A LOS QUE LES CORRESPONDA O QUE LEGISLEN OTRAS NUEVAS.!

2ª) NUESTRA OBLIGACIÓN ES APLICAR LAS LEYES NO CONSIDERAR SI SON JUSTAS O INJUSTAS.

Anoche tuve un sueño. Yo de estas cosas legales sé muy poco, pero salvo la Prudencia, vinieron a mi inconsciente varios de los Entes que se recluyeron con LA VERDAD EN SU RETIRO y algunos de los que aquí se quedaron, Y ME PIDIERON QUE DEDICARA EN ESTA ENTRADA UN PÁRRAFO A ESOS JUECES. SE REFERÍAN A TODOS SIN LUGAR A DUDAS PORQUE AUNQUE CON DUDAS TODOS ACTÚAN COMO LOS QUE SE HAN PERMITIDO EXTERIORIZAR LAS FRASES CON LAS QUE OS HE OBSEQUIADO.

Lo que me pidieron es que RUEGUE A ESTOS PROFESIONALES ADMINISTRADORES DE LA JUSTICIA QUE LEAN LO QUE EL DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA DEFINE COMO PREVARICACIÓN:

"Delito consistente en dictar a sabiendas una resolución injusta una autoridad, un juez o un funcionario."

Creo haber cumplido con todos los que participaron conmigo, anoche en mi sueño, dándole una pequeña satisfacción al Respeto, la Decencia, la Inocencia, la Humildad, la Comprensión, el Ideal y claro está, la Verdad.
Pero como nunca me he inhibido EN LAS CAUSAS JUSTAS Y MIS PROPINCUOS VISITANTES ME MERECEN MÁS RESPETO QUE ESA JOVEN QUE FINGE SU CEGUERA PONIÉNDOSE UN PAÑUELO SOBRE LOS OJOS, A LA QUE IRRACIONALMENTE LLAMAMOS JUSTICIA.

YO ACUSO DE PREVARICACIÓN a todos los Jueces y Magistrados que A SABIENDAS DICTAN SENTENCIAS INJUSTAS Y SI SE SIENTEN OFENDIDOS QUE SE QUEJEN A LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA, QUE ASÍ LOS TIENE DEFINIDOS, HACIENDO EXTENSIVA ESTA ACUSACIÓN A QUIENES DEBIERAN ANULAR O CAMBIAR ESAS LEYES INJUSTAS Y NO LO HACEN POR DESIDIA O POR PROPIA CONVENIENCIA. 

miércoles, 23 de febrero de 2011

ALGUNAS OPINIONES CON LAS QUE NO TIENEN POR QUÉ COINCIDIR


1).- Alguna vez, probablemente, los más hermosos cuerpos de mujer, habrán sido esculpidos, en las sinuosas dunas del desierto.

2).-Hay muchas formas de contemplar la vida. La más generalizada, cerrar los ojos ante lo que debiéramos erradicar.

3).-Cuando algo no nos gusta, negamos su verdad aunque en el empeño, manchemos nuestras manos con las mismísimas pruebas de su evidencia.

4).-Resulta muy indignante escuchar por boca de los demás lo que debieran hacer otros. Pero no hay cosa mas exasperante y humillante que oír de boca de los demás lo que debemos hacer nosotros.

5).-¡Qué triste es ver como se va extinguiendo el amor en las personas a causa de la distancia, pero es muchísimo más triste contemplar cómo se disipa día a día hasta sucumbir, el amor de dos personas que siempre permanecieron unidas y enamoradas!

6).-La vida, según se mire, puede limitarse a un incesante ENTRAR Y SALIR, de un más o menos bonito agujero. Siempre que entre EL IR Y EL VENIR se puedan cruzar sonrisas, lágrimas y algún que otro suspiro después de un beso.

7).-Para ser felices, a algunos les basta con sentirse respetados y queridos. Los que alcanzaron esa gloria sin necesidad de comprobar su logro, murieron tan felices como vivieron. LOS QUE POR CUALQUIER CAUSA TUVIERON QUE COMPROBARLO, NO.

8).-A veces, el Heroismo, que es hijo del Valor y de la Esperanza, nos induce en bien de los demás, a poner en riesgo, incluso a sacrificar la propia vida. Estos casos se suelen repetir con las personas más inesperadas y a todos nos emocionan y enorgullecen AL VER TAL GRANDEZA DE ESPÍRITU EN LA RAZA HUMANA, QUE ES A LA QUE PERTENECEMOS.
PERO SIEMPRE SUELE HABER UNA RELATIVA DECEPCIÓN CUANDO CONOCEMOS A LAS PERSONAS POR LAS QUE SE REALIZÓ TAL SACRIFICIO.

9).-La Generosidad, que es hija del Perdón y la Bondad, suele ir siempre en compañía del Agradecimiento, su fidelísimo esposo. Estas dos virtudes hacen mucho más bella la vida.
Pero siempre consideraré más noble, un gesto de Generososidad que uno de Agradecimiento, aunque los que no han podido todavía desprenderse del Orgullo (*), hijo de la Soberbia y del Odio, no piensen como yo.

10).-La generosidad que nosotros practicamos, si la vemos en los demás, se engrandece si somos humildes. Si somos soberbios la vemos paupérrima.

10).-El que los demás coincidan con nuestro criterio nos anima a seguir. El que no coincidan nos induce a pensar. El silencio afrenta nuestro ego y a la larga, nos induce al silencio. La crítica constructiva nos impulsa y nos orienta. La alabanza ignorante y estúpida nos deslustra y molesta, prefiriendo mil veces el silencio o una crítica negativa inteligente.
Y al final de todo, siempre.... LA ESPERANZA...(**)

(*) La soberbia y el Odio, no se llevan muy bien con su hijo el Orgullo, porque éste tiene cierta predisposición a la ambigüedad, pudiendo actuar como su padre el Odio, cuando lo acompaña su hermana la Perversidad, o como su primo el Heroismo cuando trata de seducir a la Gloria a la que ama.

(**) Una de las hijas del Amor y de La Reflesión

lunes, 21 de febrero de 2011

ESOS SERES INVISIBLES QUE NOS AYUDAN O QUE NOS ATORMENTAN


Por un claro del bosque, entraba en oblícuo la luz del sol iluminándolo todo, sin que los rayos llegasen a tocar el suelo. Al trasluz podía verse una multitud de insectos variadísimos suspendidos en el aire y algunos otros pendientes de pequeños hilillos que los sustentaban. Eran las diez de la mañana.

Me apeteció quedarme un rato allí, aspirando el olor de los pinos, de la resina que ya empezaba a resbalar por sus troncos calentados por los rayos de la bien entrada mañana y de la tibia alfombra donde descansaban mis pies, a través de la que, a intervalos, surgía el aroma de los guíscanos intuidos, dado lo avanzado de aquel otoño especialmente húmedo.

Accedió mi voluntad al deseo incipiente y tras tender mi manta sobre la mullida hojarasca, puse mi morral haciendo las veces de almohada y me tumbé sobre el improvisado lecho, en aquel paraje insólito, quedándome profundamente dormido.

Podía decir, y quizás así pudiera haber sido, que aprovechando mi sueño acudiera un considerable grupo de gnomos a observarme y a estudiarme, ya que para ellos no es muy fácil acceder a nuestro entorno, como gigantes descomunales que somos, salvo en la inconsciencia de nuestro sueño, teniendo en cuenta que por su pequeñísimo tamaño, cualquier golpe que les diéramos, por insignificante que fuese, sería suficiente para acabar con sus vidas. Hecho éste mucho mas luctuoso para ellos que para nosotros ya que los gnomos llegan a vivir mas de mil años.

No podían, por todo lo dicho, desaprovechar una oportunidad como la que se les brindaba, si es que los hubiera, y en ese supuesto, seguro que recorrieron toda mi periferia, entraron en mis bolsillos y se aventuraron a internarse por cualquiera de los orificios de mi persona que les permitiese tal experimentación, dado lo profundo de mi sueño. No estando solos en esa tarea, ya que desde muy cerca estarían siendo observados por los elfos, las hadas y algún que otro unicornio que por allí pasara, camuflado por la invisible tela que tejen ciertas brujas, en los lugares donde se goza de un intenso silencio.

Pero aunque se ha hablado mucho sobre estos habitantes de los bosques, COMO DE EXISTIR, SIEMPRE NOS HEMOS IGNORADO y no me gusta hablar más que de aquello que realmente conozco, SIN DESCARTAR LA POSIBILIDAD DE OTRAS EXISTENCIAS, os voy a hablar de OTROS PERSONAJES que es más fácil hallar por estos parajes.
Entre ellos, podemos hablar de un matrimonio que sí que me ha acogido en más de una ocasión y que me ha dado, cuando se los he pedido, consejos tan sabios como los que solamente nuestros padres nos pudieran dar. EL MATRIMONIO DEL QUE OS HABLO, ESTÁ FORMADO POR " EL SILENCIO Y LA QUIETUD". ESTÁN MUY ENAMORADOS Y OS ASEGURO QUE NO PUEDEN VIVIR EL UNO SIN EL OTRO.

DE ESTE FELIZ MATRIMONIO, NACIÓ LA SOLEDAD, QUE SUELE ESTAR CON ELLOS, PERO QUE NO PIERDE SU IDENTIDAD AUNQUE ESTÉ RODEADA POR UNA MUCHEDUMBRE.

LA SOLEDAD NO DEBE CONSIDERARSE COMO SINÓNIMO DE TRISTEZA. PUEDE DISFRUTARSE DE ELLA Y ADEMÁS TIENE AMIGAS Y AMIGOS TALES COMO LA FE, LA ESPERANZA, EL VALOR, EL TESÓN, EL HONOR Y OTROS APUESTOS DONCELES QUE ACUDEN A ELLA EN SUS MEDITACIONES.

TODOS ESTOS PERSONAJES TIENEN VIDA PROPIA, NO SERÍA POSIBLE SU EXISTENCIA DE NO SER ASÍ. NADIE DESCONOCE LA EXISTENCIA DEL HONOR, AUNQUE A ALGUNO NADA LE IMPORTE. Y ¿QUÉ ME DECÍS DE LA ESPERANZA? ¿CÓMO VIVIR SIN ELLA?.

Ya veis que si que existen personajes invisibles que rodean nuestro entorno, aunque a veces se hagan más patentes cuando el medio es más propicio.
NOS AYUDAN, NOS PREDISPONEN Y A VECES HASTA NOS EMPUJAN.

Pero tened bien en cuenta que, como en los cuentos, hay seres buenos y malos y como en ellos debéis reconocer a unos y a otros para recibir solamente el consejo y la ayuda de los que evidentemente velan por vosotros, eludiendo a los que os pueden hacer daño, como La Soberbia, La Envidia, La Gula, La Avaricia, que como veis son damas tan atractivas que es difícil poder quitarles la vista de encima. También hay galanes muy elocuentes que nos pueden convencer para seguir el camino del mal, tales como El Odio, El Desprecio, El Orgullo...

A unos y a otras los podréis reconocer por sus pompas, por sus obras y por los consejos que os puedan dar, siempre lejos de la doctrina que habéis aprendido a seguir desde niños.
Y EN VERDAD OS ASEGURO QUE SI SABÉIS ELEGIR DE ENTRE ELLOS, QUEDÁNDOOS CON LOS QUE EVIDENTEMENTE VELAN POR VOSOTROS, VUESTRO ÉXITO EN LA VIDA ESTÁ GARANTIZADO Y TOTALMENTE DESPEJADO EL CAMINO DE VUESTRA SALVACIÓN.

domingo, 20 de febrero de 2011

RELATOS QUE PUDIERON SER CIERTOS Nº 14


En una pequeña hornacina, situada inmediatamente debajo de la parte exterior de la cúpula de un antiquísimo mausoleo, vino a protegerse, siendo ya después su cobijo permanente, un pequeño mochuelo.
Su única compañia era el jarrón y las flores, casi siempre secas, que adornaban su refugio, además de los desafortunados insectos que de vez en cuando acudían como víctimas voluntarias de su casi apacible voracidad.

A intervalos chasqueaba un voeu- voeu, pronunciado en francés. Solía siempre emitir el mismo sonido, pero cuando lo hacia influido por la curiosidad que le había despertado algo que hubiera acontecido a su alrededor, fuera de lo común, afinaba el tono; hacía más intensa su emisión y sobretodo hacia mucho menos oscura esa "eau" francesa, dándole un toque más español, más taurino si cabe, como cuando decimos eeeh, citando al toro.

Parecia sentirse bien el mochuelo en aquel reducto que además de seguridad le proporcionaba roedores y otras pequeñas criaturas que hacían las delicias de su paladar, sin faltarle el agua necesaria para su completo sustento, por lo que su permanencia en aquel lugar o como mucho en aquel recinto era permanente.

Entró en un atardecer, a aquel sagrado lugar, un romántico enamorado para apartar su dolor de cualquier forma de alegria, y aquella paz, en tan tétrico ambiente, abrió el cancel de sus musas que impregnadas por ese ambiente de mas allá, compusieron para su amor imposible las siguiente estrofa:

Te quiero desde aquel día
en que mis ojos te vieron
aunque al verte comprendieron
que no eran para mí
la belleza que te adorna,
las virtudes que en ti lucen
ni tus obras que me inducen
a que me mate por ti.

Tomó la daga, la empuñó en su mano derecha y poniéndola a la altura de su corazón disfrutó de un último recuerdo de su amada mientras por su pensamiento vagaba una última esperanza de que a ultranza claudicase su amor. En la cúspide de este éxtasis oyó que alguien gravemente le decía:
veau-veau - vee-vee. No creo que haga falta que diga que el mochuelo salvó su vida y mira por donde, al darlo todo por perdido y mostrar su pasión desnuda, tras la invitación de aquella voz de ultratumba, la dulce belleza se derritió como un caramelo al calor de la brasa de un amor tan apasionado sucumbiendo en los brazos de nuestro enamorado.

Vino a repetirse el evento pero esta vez el visitante no era más que un vulgar ladrón, con la intención de perpetrar el robo de cuantos objetos de valor pudiera encontrar, dentro o fuera de las fosas, sin importarle violar suelo sagrado, ni interrumpir el sueño más o menos eterno de sus moradores, propósito éste que solo podía proporcionarle un ruin botín, a cambio de un grandísimo trabajo, sin contar la luctuosa, indigna, reprochable e irresponsable acción que cometía haciendo verdad mi convicción de que cuanto mas ruin es un botín, mas indigno es el que lo roba y siempre en esa proporción. De igual modo que cuanto más grande es el daño físico que se hace a las personas, a la inversa que en el caso anterior, más canalla es el que lo hace.

Además de ser ruin y sanguinario, nuestro infame ladrón era ateo, pero mira por donde algunas cosas referidas a los muertos le infundían pánico. No obstante como la entrada al Cementerio la hizo de tarde y con sol y dudo que hubiera otros jardines mejor cuidados, el supuesto ladrón irreverente estuvo paseándose por el recinto hasta que saliese de él el último de los poquísimos visitantes.

Los últimos minutos fueron muy traumáticos ya que para evitar que alguien viese que se quedaba solo, cuando aún había por allí algún rezagado, fue a ocultarse en una bóveda que había quedado abierta en uno de los mausoleos y conforme anochecía empezó a sentir esa aversión que le provocaban los muertos y que le producía un pequeño tic en una y otra mejilla indistintamente.
El temblor se fue intensificando y su temple se descompuso ostensiblemente cuando empezó a moversele también una de las piernas como consecuencia de la mala postura que había adoptado en el momento de ubicarse. Pero aún así tuvo que permanecer allí en completo silencio hasta que salió el último visitante, cuando ya era prácticamente de noche.

Ya completamente solo, al tratar de desalojar la bóveda del mausoleo donde se había ocultado, la pierna que tenia anquilosada se negó a sostener al delincuente que cayó de bruces en el momento en que apoyó todo el peso de su cuerpo sobre ella, teniendo que agarrarse a cualquier cosa que estuviera a su alcance para no romperse la crisma, con el consiguiente escándalo de imágenes, de floreros rotos y de asientos golpeados, que terminaron de sacarle de quicio al pensar, a pesar de ser agnóstico, que en todo aquello había algo de sobrenatural.

Ya a la raquítica luz de una luna en cuarto menguante, mira por donde, decidió empezar su hazaña por el antiguo mausoleo donde se alojaba de forma permanente nuestro propincuo mochuelo, llegando hasta allí cojeando y algo maltrecho y como el ave, cuando trataba de curiosear cambiaba el tono de su gruñido, como ya les dije y en vez de decir un veau-veau a lo francés pronunciaba un eeeh-eeeh más español y sobretodo más taurino, cuando el ladrón inclinó la cabeza para entrar en su cripta, rompió el silencio de la noche con un éééh-éééh que al reverberar en las ondulaciones de la bóveda parecía salir de cada uno de los ocho nichos que allí había, como una advertencia de lo que le esperaba a quien intentase profanar aquel recinto, fuera quien fuese el intruso.

Como la curiosidad del mochuelo fue in crescendo, al tratar de asomarse por el marco de la hornacina, arrastró parte de las egagrópilas, dejando caer sobre el ratero, los restos regurgitados de todos los roedores engullidos por la rapaz, que al crujir bajo los pies del intruso, como huesos que eran en su mayor parte y estar algunas de ellas en estado de descomposición, con ese olor característico, todo hacía pensar que alguno de los muertos ya tenia parte del cuerpo fuera del ataúd, chistando sin desmayo éééh-éééh, para intimidar a un intruso, que ya estaba casi al borde del infarto.

El pícaro rufián salió corriendo del Cementerio, a trompicones, pudiéndose haber dejado los cuernos, de haberlos tenido en cada uno de los salientes marmóreos con los que tropezó, llegando a su guarida cubierto de magulladuras y de hermosísimos chichones ganados por las prisas que le empujaron, y sobre todo por el inmenso terror que le infundieron unos ojos amarillentos que desde arriba le miraban iluminando la cripta en lo que parecía una explosión de ira.

Y es que a veces, en cualquier soledad, lejos del mundanal ruido, ocurren cosas que casi nunca nadie sabe y que cuando alguien las conoce, por respetar los secretos DE LO CASUAL, DE LAS HADAS, DE LOS GNOMOS Y DE OTROS MUCHOS SERES DESCONOCIDOS, solamente se pueden contar como "RELATOS QUE PUDIERON SER CIERTOS"

sábado, 19 de febrero de 2011

RELATOS QUE PUDIERON SER CIERTOS Nº 13


Todas las cosas que se piensan son factibles, y hoy, con un poco que he oído por aquí y algo que me han contado por allá, me ha venido al pensamiento un niño, que cuando las cosas no le salian muy bien solia decir: ¡ Estoy cansado de ser un niño!

Este insolente rapaz que aún llevaba pantalón corto y estaba en segundo curso de Bachiller, siguió dos años más en mi mismo colegio y después desapareció al trasladarse su familia a donde nunca supe.

Y mira por donde hoy, con lo que sé a ciencia cierta sobre él, lo que me han dicho sobre alguien que pudiera ser el y lo que me aventuro a considerar como "algunos retazos de su posible vida", nadie puede negar que el siguiente relato pudiera haber sido cierto:

Desde que lo connocí, no podia soportar sus obligaciones y eran tan restringidas sus libertades, coartadas para su bien por sus mayores, que los horarios le pesaban como una losa y las limitaciones impuestas a su expansión, unas veces por proteger su integridad y otras por su corta provisión pecuniaria, eran una lata insoportable que solo podía evitar estando lejos de quienes lo controlaban y la colaboración económica de sus tios y de sus abuelos, con la que casi siempre podia contar.

Los deberes los iba dejando siempre para luego y cuando se dirigia al colegio con las libretas tan vacías como su cabeza, que tampoco habia aprendido las lecciones de memoria de ese día, se reprochaba a sí mismo el haber perdido el tiempo tan lamentablemente.

Pero ¿quién era capaz de perderse el minipartido de futbol que se jugaba a la salida de la Academia, antes de la hora de comer?

Los poco estudiosos lo jugaban siempre con más entusiasmo porque no era frecuente que lo hiciesen, ya que solían quedar castigados hasta las dos de la tarde al no haber dado pie con bola en las lecciones del día.

¡Qué oportunidad tan buena el poder aprovechar ese par de horas de castigo para estudiar! Pero ¿acaso creen que lo hacían?

En casa preguntaban cuál era la marcha en el colegio, y la contestación ya se la pueden imaginar, aunque en algunos casos, hubo quienes no perdieron ningún año y hasta quienes sacaron algún sobresaliente y algunos notables en las asignaturas que más les gustaban, a las que quizás les prestasen mayor atención Dios sabe cuando.

Por las tardes no había arrestos escolares y raramente domiciliarios y todos se daban una vuelta por el Seminario, local amplísimo, con cinco o seis mesas de billar y una mesa de ping-pong, donde los privilegiados jugaban su partida de billar mientras se fumaban su cigarrillo Pal- Mall, Chesterfield, Camel, Philips, o Bisonte, este último cuando no era, como solía ocurrir, muy boyante su economía
Los que solíamos estar en el dique seco, nos limitábamos, si había suerte a fumarnos nuestro pitillo o las caladas que nos arrimaban nuestros amigos, a no ser que ellos andasen tan "limpios" como nosotros.

Qué penoso resultaba tener que pedir una pipada y qué mal sabía tener que darla, pero como en alguna ocasión todos se vieron en la necesidad, raras veces se negaron, a sabiendas de que los que generalmente no tenían hoy,eran los que tenian mañana y no era conveniente salirse de esa inercia solo amarga cuando de entre nosotros no habia nadien que tuviese un solo céntimo.

Queda un espacio mudo en mi relato. a partir de la despedida de mi amigo hacia,donde si lo dijo no me acuerdo y lo que hoy he venido a escuchar, que bien podria tratarse de él por las apariencias, pero que no me atreveria a asegurar por aquello que bien sabeis, de que nunca se puede poner la mano sobre el fuego por ninguna cuestión.

Hoy, a años luz de aquella despedida, aquel niño, del que tantísimas cosas habria podido decir si me las hubieran contado, deja casi una vida en el anonimato, pero como lo que si sé es que a donde se dirigia tenia mar, o estaba muy cerca de él, no es improbable el que haya podido ver durante ese espacio de tiempo algún atardecer , que bien pudiera ser el que estamos viendo y por qué no, podrian ser él y su esposa los que sin saberlo, posasen en el mayor de los incognitos, en esta imagen que creo que a todos nos habrá seducido. Pero como no he venido a especular y si a contar un relato, sea cierto a nó, lo que dicen ahora de nuestro amigo, según me acaban de contar es que desde ya hace bastantes años venia diciemdo " ESTOY CANSADO DE SER UN VIEJO," mientras, se paseaba sin mas prenda que los calzoncillos por su casa, para evitar que el roce de los pantalones y la presióin de la correa o de los elásticos le produjera piquiña.

Desde hacia mucho, era él, el que imponia la ley y recortaba las libertades a quienes le rodeaban Pero ¡que dicha tener tanta suerte!. Como su memoria seguia siendo brillante y aún recordaba y tenia muy presentes sus antiguas lamentaciones, siempre procuró complacer a todos en todo, poniendo además muy lejos la cota de sus limitaciones.

En cuanto a las de él, están ya tan arraigadas en sí mismo, que más que impuestas parecen formar parte de su identidad. Sus dolores crónicos, lo han hecho sufrir por tanto tiempo, que si se fueran de improviso podria morirse de soledad al sentirse huérfano de su penosisima compañía y sus achaques, siempre dispuestos a molestarlo o a impedirlo, aunque ya no lo sorprenden porque los conoce y sabe cuales son sus caminos y sus vericuetos cuando van a llegar, aunque no sea de incognito su llegada acuden tan a menudo, que aunque parezca que no tratan de acabar con su vida, a sabiendas de que no podrían encontrar a otro compañero que los padeciera con tanto cariño y beneplácito como él, lo menoscaban, lo aturden y si cabe, aún lo disminuyen mas de lo que ya está disminuido, obligandole a decir muy a menudo "ESTOY CANSADO DE SER UN VIEJO"

Nuestro buen amigo, que es bueno en todos los aspectos en los que se le quiera tratar, es temeroso de Dios y además muy severo consigo mismo al considerar inmerecido un perdón, logrado por una simple confesión. Y ya desde que tuvo uso de razón según creo, estableció un acuerdo unilateral por el que ofrecia todo lo bueno que pudiera haber en su vida y todos sus dolores y sufrimientos en compensación de todos sus pecados.

¿Cómo no iba a ser así, si según él, era el único medio del que disponía para ponerse en paz con Dios?

Todo aquello que por la edad y por la enfermedad lo ha venido maltratando es el pequeño tesoro del que dispone para no llegar ante Dios con las manos vacias.
Cuanto mas fuertes y mas continuos sean sus quebrantos mas pecados borraran de su larga lista.

Y así fue pasando el tiempo sin más aliciente para el viejo que agrandar la valija de su dolor y esperar pacientemente la llamada de Dios. ¿Recordáis acaso, si fuisteis militares, lo larga que se hizo la espera de la Licencia? Entonces podréis imaginar lo largas que se hacen otras esperas, pero mientras tanto, como el avaro que cuenta sus riquezas, nuestro buen amigo preguntaba en silencio "¿Te debo aún mucho Señor?" y en sus oraciones nunca dejaba de decir:

"No me quites señor ningún dolor de mi cuerpo o de mi alma", yo todos los recibo y recibiré con ilusión como única moneda para poder pagar tu perdón. Y si en tus cálculos infalibles ves que lo que me queda por sufrir en la vida, no cubre el saldo de mi cuenta para Contigo, castígame con más intensidad pero no me dejes morir con un saldo deudor.

Hace unos días mi aquel querido amigo que estuvo cansado de ser niño y lo estaba de ser viejo tuvo que vérselas con su hacedor para ser juzgado. En los últimos minutos de su vida quiso Dios que intuyese que su saldo era negativo, dispuesto a aceptar cualquier frase de perdón para redimirlo. Pero él, que siempre quiso pagar sus deudas con hechos y no con palabras o promesas , viendo la oportunidad que Dios le daba repitió su oración, añadiendo:
"Señor, sabes que siempre te he pedído una muerte dulce, pero como no consigo culminar mi deuda, prolonga mi agonía y hazla atroz si hiciera falta, para que pueda estar Contigo en el Paraiso."
Y MIENTRAS LO DECIA, TRAS LAS HERMOSÍSIMAS LÁGRIMAS QUE EMPAÑABAN SUS OJOS, POR UN INSTANTE PUDO LEERSE EN EL BRILLO DE SUS PUPILAS: SUMA DEL DEBE= O.

*)A mi querido amigo Joaquin Serna, del que nunca he sabido, esperando que esté felizmente vivo.-

viernes, 18 de febrero de 2011

NADIE ESTÁ LIBRE DE UN MOMENTO DE DEBILIDAD

¡Qué olvidadas he tenido mis canciones en estos últimos cinco años! Pero no ha sido por mi culpa. ¡Aquí no se oye música!
Os podrá parecer una incongruencia lo que digo cuando, desde muy temprano hasta más bien tarde, no ceso de oír por aquí y por allá el reguetón, la salsa, el ballenato, la cumbia... hasta llegar a parecerme insoportables.
Y es que en Colombia el adverbio "suavemente" no existe si es para aplicarlo a la forma de escuchar la música.
Se impone el todo volumen hasta extremos tales que al pasar por delante de los poderosos bafles, la melodía atraviesa  nuestro cuerpo como la honda expansiva de una terrible explosión, sintiendo incluso que nos desplaza, tal es la incontrolada fuerza de su elevadísimo diapasón.

Hay algunas letras bonitas. Hay que reconocerlo. Pero al ser la pequeña excepción de una regla con tan pocas excepciones, éstas se repiten tan insistentemente que llegan a crearme tal ansiedad que no dudo el que muchas de las neurastenias que por aquí se padecen deben haber sido provocadas por este motivo.

Cuando me encuentro algo triste, cierro los ojos y recuerdo las dulces baladas de nuestros inspirados bardos y me parece entrar al Cielo.

¡Qué hermosura entonar con vehemencia ciertas canciones pensando en nuestro amor!. ¡Qué tristeza tan honda sentirlas estando ausente la mujer que amamos! ¡Qué serena y dulce forma de esperar, después de un hasta luego! Y qué bálsamo para curar lo incurable después de una ruptura.

¡La música suele ser forjadora de grandes hazañas! Mirad en el libro de la historia cuánta música hay. Los besos son la música que inspira los amores. Las épicas hazañas exhiben sus grandezas, al ritmo de tambores, fanfarrias y cornetas, logrando en su boato ensombrecer hasta el inmenso sol. Con música se despide a los que parten y con música se les suele volver a recibir y las sentidas nanas que mecen nuestras cunas, alegres o tristes, son música que brota del corazón..

¿Qué no es sino música, sentir cómo se escapa de un sollozo la esperanza de un suspiro prometedor? ¿Acaso no es también la música la que a veces nos levanta para recomenzar en un nuevo intento aquello en lo que tantas veces habíamos fracasado?

Por eso, cuando me siento triste y quiero levantar mi espíritu, echo mano de mis canciones. De aquellas que pocos de vosotros podréis conocer, porque son ya casi tan viejas o incluso mucho más que yo y a través de ellas, como ya os dije que ocurría con ciertos objetos, me adentro en aquellos recuerdos que tanto añoro, con la esperanza de encontrar algo nuevo que en las incursiones anteriores no alcancé a revivir.

La música y los objetos, quizás sean los mayores evocadores de recuerdos, pero no hay que olvidar los olores y el tacto, que también intervienen en cualquiera de nuestras evocaciones, siendo a veces el motivo que nos conduce a ellas.

¿Cómo es posible que la música pueda evocarme el aroma que respiraba en un determinado momento  como si se vertiese por un instante en mi recuerdo una gota del cáliz donde por tanto tiempo estuvo guardado?

De todas las canciones, la que me trae los más lindas evocaciones es "Todas las mañanitas", habanera de la zarzuela "Don Gil de Alcalá" que me encantaría que conocieseis para poder cantarla a coro. ¿Lo intentamos?:

"Todas las mañanitas sale la aurora y se lleva la noche triste y traidora. Otra vez vuelve al alba del sol la alegría, que nos trae la esperanza de un nuevo día.
Canta y no llores, corazón... no llores más...., que la esperanza ha de ser la aurora de tus amores, ay.... Canta y no llores, corazón no llores, ay.., volverá la aurora y la noche triste se llevará, Ay....

Y ahora, como ya dijo alguien en una situación similar, yo sé que ustedes pensaran ¿y qué tenemos nosotros que ver con todo esto?
Y yo, ANTE ESTA PREGUNTA, sólo puedo responder: "Ustedes, amigos míos, son mis queridos y desconocidos confidentes.

jueves, 17 de febrero de 2011

DE LO HUMANO A LO DIVINO Y VICEVERSA


Un día salí de excursión con mi amigo Sarasate. Os voy a contar cuál fue nuestra conversación, por si de ella pudierais sacar algún provecho.

- Cabrera, ¿somos todos los hombre iguales?

- ¡Claro que sí!, ¿Cómo se te ocurre tal pregunta, a punto de cumplir setenta años? ¡Pareces un niño que va a hacer la Primera Comunión! ¡Todos los hombres somos iguales!-

-Te preguntaba porque precisamente cuando cumplí mi Primera Comunión lo veía todo clarísimo y cada vez, con la edad , lo comprendo menos.

-Pues debería ser al revés, ya que de niño no contabas con la sabiduría que deberías tener ahora y como Cristiano, ni deberías dudar que Dios creó a todos los hombres iguales y además a su imagen y semejanza.

-Si, Cabrera, pero me parece que aquí hay algún fallo.

- ¿Supongo que no habrás olvidado que al hablar de imagen y semejanza la Biblia se refiere al espíritu?

-Exactamente, por ahí van los tiros.

-Pues soy todo oídos, pero conforme hables mantén firme el paso si es que quieres que lleguemos a la Cueva de la Arena a la hora del almuerzo.

- Pues allá va. Por lo pronto quiero dejar bien claro que no dudo de que Dios hizo todas las cosas como debía. Si no fuese así estaría negando su existencia, ya que no puede ser Dios quien no hace bien las cosas. Pero podría ser que nosotros no lo entendimos cuando nos habló o que el que escribió lo que El dijo no prestó la debida atención. Yo concretamente me refiero a la frase en la que se dice que nos hizo a su imagen y semejanza.
Debió de estar distraído el amanuense cuando esto le dictaban y omitió el adverbio "NO."Con lo que la oración, si hubiera sido bien escrita hubiera dicho: DIOS "NO" NOS CREÓ A SU IMAGEN Y SEMEJANZA y con ello quedaría ya todo verdaderamente claro y no habría que dar explicaciones sobre si la Bíblia se refiere al alma, al no encontrar justificación ante las terribles diferencias de nuestros cuerpos.

- Amigo Sarasate. Siempre me pones en el brete, porque tus consideraciones me cogen tan de sorpresa que incluso me haces dudar, pero raya en el absurdo el que pienses que nuestras disquisiciones puedan llegar más lejos de lo que llegaron las que hemos venimos creyendo, desde hace más de dos mil años.

- No hay prisa, amigo Cabrera, ni debes temer en lo mas mínimo estar cuestionando la Palabra de Dios. Ten en cuenta que sólo estamos opinando sobre la posibilidad de la omisión de una partícula en la inmensidad de todo un texto bíblico. Tú mismo cuando repasas tus entradas te das cuenta que después de haberlas leído varias veces, con muchísima atención, aún te aparece algún error que te había pasado desapercibido, pero como eres el autor, lo rectificas y aquí no pasó nada.
PERO EN ALGO SAGRADO, ¿QUIÉN VA A PONER EN TELA DE JUICIO LA PALABRA DE DIOS? YO ASÍ OPINO, PERO NADIE TIENE POR QUÉ OFENDERSE PORQUE PIENSE QUE PUDO HABER UN ERROR AL TRANSCRIBIRLA.
Yo creo recordar que me dieron en cierta ocasión un cheque con un cero más de lo que me correspondía cobrar y me imagino que el que lo extendió lo hizo poniendo en ello todos sus sentidos. ¿Por qué no pudo omitir ese insignificante vocablo aquel escriba, en la penumbra de esas velas, hechas con esperma que incluso podría proceder de la ballena que engulló al propio Jonás?

-No quiero darte de inmediato la razón, Sarasate, pero yo también recuerdo que recién estrenado el título de Administrador de Fincas, tuve que celebrar una Junta de Vecinos y con el fin de que la notificación se ajustase en cuanto a su forma a los términos que se venían empleando para este tipo de citaciones, recogí unos cuantos formularios de Administradores amigos y casi todas ellas coincidían entre sí casi al cien por cien, con el agravante de que todas comenzaban con el siguiente encabezamiento: "De acuerdo con el articulo 179 de la Ley de Propiedad horizontal se le convoca...... etc, etc,
El hecho de que todas ellas fueran un plagio me hizo gracia, porque por lo visto todos habían pensado como yo cuando tuvieron que hacer la primera convocatoria y copiaron la primera que se echaron a la mano, que vino a ser siempre la misma, pero lo que realmente tuvo miga, fue que la Ley de Propiedad Horizontal por aquel entonces sólo contaba con una treintena de artículos según quiero recordar y ninguno de mis compañeros se percató del error en que había incurrido el verdadero autor de la primera convocatoria que sirvió de base a los demás, no solo como convocatoria, sino como testimonio de lo brutos que podemos llegar a ser, al no tener en cuenta el que puede haber un error en lo que dijeron los que nos precedieron, que no tiene por qué ser lo que a ellos les trasmitieron, al poder haber olvidado una letra el transcriptor.

- Por eso mismo me gusta hablar contigo, Cabrera, porque siempre captas la idea. Dime si no tengo razón en lo difícil que es para la Iglesia el hacernos comprender que hayamos tipos mas feos que pegarle a un padre, rechonchos y mal hechos teniendo que competir para conquistar a una belleza o un miserable puesto de trabajo, con espigados donceles de pelo ondulado con l,80 de altura y unos músculos que ya hubiera querido saborear a la brasa nuestro amigo VIERNES antes de que lo cristianizase nuestro inolvidable Robinsón Crusoe, habiendo sido todos hechos a imagen y semejanza de Dios.
¿En base a qué, esa discriminación? Y si se refería solamente al alma, ¿qué alma puede ser más que una muy mala caricatura comparándola a Dios?. Y eso, solamente en casos excepcionales.

-Realmente, tras esta cortísima disquisición sería más razonable y comprensible el que Dios "NO nos hiciera a su imagen y semejanza", Sarasate, y lo que pretendiera fuera que tratásemos de llegar a ser como El nos había concebido, de acuerdo con la capacidad que nos había otorgado, recorriendo el camino de perfección que se abría en nuestra vida, con el convencimiento de que todo esfuerzo para la consecución del fín último se traduciría en pasos hacia adelante en pos de nuestra meta final, que no sería otra que la puerta a nuestra existencia infinita y sobrenatural.

- De esa forma también estarían más justificadas las penurias que tanto influyen en nuestro desenvolvimiento en la vida, porque ya no veríamos discriminación sobre nosotros al contemplar nuestro aspecto en relación con el de los demás, a sabiendas de que cualquier puerta que se nos pudiera cerrar por El, así como las tristezas que inevitablemente pudiera provocarnos cualquier incomprensión, por esta misma causa, haría que nuestros pasos fueran más largos y más meritorios en el camino de nuestra salvación.

-¿Y ahora qué, Sarasate?

-¿Y ahora qué, Cabrera?

-Podías irte por ahí a predicar. Estoy seguro que tendrías muchos seguidores. Yo por lo menos sí que voy a consultar el asunto con la almohada desde el punto de vista que lo enfocas, ya que cosas peores se han visto a todos los niveles y no precisamente por maldad.
Siempre he pensado que las cosas de Dios nunca debían ser tan complicadas como para que nos las tuviesen que explicar y en muchos casos justificar. Veo mas justo ese NO que su omisión y esto me invita a indagar la posible existencia de ese error. Al fin y al cabo omitir un "no" tampoco es tan difícil y si apareciendo ese "no" ciertas cosas que ahora no comprendemos careciesen de importancia y nos sintiésemos mejor con nosotros mismos y ante los demás, al valorar nuestras limitaciones en lo que valen como ayuda para la consecución de nuestro fin último, ya son argumentos suficientes para prestarle una mayor atención a este asunto, teniendo en cuenta además la prueba de humildad que supone el no considerarnos merecedores de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios.

-Espera, espera. Podías escribir una entrada en tu blog y a lo mejor alguno puede darnos su opinión.

-¿En mi blog? Anda ya. "El Coronel no tiene quien le escriba".... Si no me lee ni mi mujer. Alguna vez le digo "Mira lo que he escrito, que es muy bonito" y si lo ve algo largo me contesta "¿Todo esto hay que leer?... ¡NI LAS VACAS!

martes, 15 de febrero de 2011

¿CUÁNDO VAMOS A EMPEZAR A APRENDER?


De una huerta cercada, por el exterior de su muro de mamposteria, colgaba alguna que otra rama de los frutales que bien cuidados, había plantados en el interior de su recinto. Como suele ocurrir, la mejor fruta siempre es aquella que está en el huerto ajeno y si tenemos que elegir de la del nuestro, siempre nos viene a parecer mejor la que más lejos suele estar de nuestra mano.
Por uno de esos azares de la vida, de las ramas que colgaban sobre el muro, precisamente al borde de un sendero, eclosionaron tal cantidad de flores, que solo la naturaleza podía ser capaz de ofrecer a los sentidos tal primor de colores y de aromas, que hacían adivinar la excelencia de sus frutos, cuando ya maduros rompieran su dulzor en cualquier boca.

No es raro pensar que a partir del momento en que los pétalos de la flores se cayeron y fue surgiendo del pedúnculo el germen de lo que sin duda sería sabrosísima fruta, no hubo ser viviente que pasase por aquel sendero que, calladamente, no estuviera pendiente de todo el proceso de evolución de aquel bien preciado, que tan solapadamente todos anhelaban.
No se le ocurriría a nadie, si iba en compañía de otros, mirar o hacer mención de aquellos excelencias que de forma tan grata, iban evolucionando deliciosamente, para no despertar en nadie la codicia que sin excepción estaba a flor de piel en cualquiera que por allí pasara, limitándose a, con disimulo, mirar por el rabillo del ojo los progresos que habían hecho desde el día anterior.

El dueño del huerto, por su parte, tenía muy claro que si no actuaba con presteza cuando la fruta estuviese en su punto, se quedaría sin ella, intuyendo que ese mismo pensamiento lo tendría la mitad más uno de los que por allí pasaban a diario, mientras que aquellos, temían lo mismo por parte de sus convecinos y logicamente por parte del dueño, por lo que para no llegar los últimos, AL POSIBLE REPARTO, en cualquier oportunidad, de un zarpazo tomaban un fruto y tras morderlo y comprobar su áspera acidez por inmaduro, lo arrojaban al borde de la senda.
En pocos días quedó diezmada la inaprovechada cosecha, acabándose lo poco que quedaba de igual forma a sabiendas de lo inútil del hurto, mientras cada cual se decia a sí mismo, "si no lo hago yo lo va a hacer otro" y tras morder, arrojaba la fruta con desprecio SIN LLEGAR A AFECTARLE EL DESPERDICIO, PORQUE DE NO HABER ACTUADO ASÍ HABRIA SIDO OTRO EL QUE SE HABRÍA APROVECHADO.

Cuánto daño nos hacemos a conciencia, siendo evidente nuestra vil conducta, esquilmando los mares, las selvas y las faunas sin respetar las normas, las vedas ni las vidas. A sabiendas de que acabamos con cientos de especies cada año mientras nos justifica, el podernos decir nosotros mismos: "Si no lo hago yo otro lo hará."

Me pregunto ante tantas calamidades que están a nuestra vista ¿cómo podemos ser tan cínicos y tan necios como para ignorar los desmanes que cometemos contra nosotros mismos y tolerar además los que nos ocasionan los que viniendo de muy lejos pretenden sentirse como en casa? Dándose la circunstancia de que cualquier queja de ellos hacia nosotros es atendida a través de nuestros representantes y las nuestras hacia ellos son desatendidas o archivadas.

Vivimos una política de sumisión a las minorias y a las etnias que saben muy bien sacar el máximo provecho de la situación, teniendo que soportar el descaro y las afrentas de todos los sinvergüenzas que viven a nuestra costa desde tiempos inmemoriales, circunstancia ésta que, lejos de otorgarles ningún derecho, nos lo deberia conferir a nosotros por haber tenido la paciencia de soportarlos durante tantísimos años.
Y ahora además, de aquellos otros que hemos acogido de buena fe y que ahora nos exigen y nos imponen sus costumbres, sus normas, sus leyes y sus creencias. ¿Tenemos que rendirles pleitesía a quienes buscaron nuestra ayuda o a quienes esa ayuda ya es algo inherente a su condición exigiéndola como un derecho?

¿Es justo que si nosotros nos quejamos de sus generalmente malas conductas nos traten de xenófobos y de racistas?

Las etnias diferenciadas, no vinculadas ni sometidas a las normas establecidas por el pueblo que les da cobijo, por ser incompatibles con la cultura de la nación que de buena fe las acoge, deberá reconocer que no han acertado al desplazarse desde sus lugares de origen al lugar idóneo según sus creencias y postulados y para corregir esto ni tienen que emprender una lucha para cambiar nuestra idiosincrasia, ni tenemos que someternos a sus caprichos o sus necesidades cuando esas mismas necesidades las tenemos los que convivimos en paz, aceptando las normas que nosotros mismos nos hemos impuesto.
VUELVAN POR LO TANTO A SUS ORÍGENES O DESPLÁCENSE HACIA LOS PUEBLOS DONDE POR IDENTIDAD DE CULTURAS PUEDAN INTEGRARSE EN PAZ Y NO VENGAN A DARNOS EL COÑAZO COHARTANDO NUESTRAS PROPIAS LIBERTADES.

PORQUE EL QUE SE LE PONGA UNA DENUNCIA A UN PROFESOR PORQUE HABLE SOBRE LAS EXCELENCIAS DEL JAMÓN A SUS ALUMNOS, EN UN PUEBLO EN EL QUE UNA DE LAS SALIDAS ES LA COMERCIALIZACION DE ESTE PRODUCTO, ME PARECE UNA... ¡¡¡¡NO SÉ QUE CALIFICATIVO APLICARLE!!!! POR MUY MAHOMETANA QUE SEA LA FAMILIA DEL NIÑO QUE A TRAVÉS DE SUS MAYORES PONE LA DENUNCIA.
Y AÚN ES MÁS ¡¡¡¡YA SABEN USTEDES LO QUE QUIERO DECIR!!!!, EL QUE SE ACEPTE LA DENUNCIA, SE ABRA UN EXPEDIENTE Y TENGA QUE ACUDIR EL PROFESOR A DECLARAR PARA JUSTIFICAR Y DEFENDER SU POSTURA, EN VEZ DE HABER RECHAZADO TAL DENUNCIA Y MANDAR A LOS CRETINOS FORÁNEOS QUE LA PUSIERON A CAPTURAR Y PIRATEAR A NUESTROS PESQUEROS QUE ES LO QUE MEJOR SABEN HACER.

Pero ¿qué se puede esperar de mentalidades que actúan influidos por las falsas premisas impuestas por la incomprensible ética de un enjuiciamiento incompetente?

Debía dejarse a estos eruditos de pacotilla colgando de alguna rama, sobre un muro al borde de algún sendero, como en nuestro cuento. Seguro que cuando al acercarnos los repudiara la cortísima lucidez de nuestra ignorancia, no sería por estar aún verdes como aquellas frutas, sino por estar, como lo deben de estar por la forma en que actúan: " completamente podridos. "

sábado, 12 de febrero de 2011

ANÉCDOTAS AMERICANAS 5

Ya en Colombia, me instalé en BARRANQUILLA, provisionalmente en casa de uno de los hermanos de Lidia. Tenía dos asuntos que quería resolver de forma inmediata y en ellos centré toda mi atención.

Por una parte quería saber si Gloriela tenía algún compromiso sentimental, ya que como sabéis, uno de los motivos de mi salida de Venezuela fue el cariñoso recuerdo que le profesaba, y me preocupaba que ya tuviese novio o incluso que se hubiera casado; por otra, necesitaba poder obtener la cédula de extranjería, sin la cual no podía hacer ningún tipo de negocio, ni siquiera abrir una cuenta bancaria.

Empecé ¡como es natural! visitando a Gloriela, que se alegró mucho de verme y sin mas preámbulos le pregunté si tenía algún compromiso. La respuesta fue fatal. Me confesó que hacía ya ocho meses que tenía novio. Muy entristecido le dije: "¡Qué le vamos a hacer, he llegado tarde! ", pero ella, con el mayor aplomo y una sonrisa pícara, me contestó: "NO TE PREOCUPES, YO LO BOTO, LO BOTO". En otras palabras “lo mando a freír puñétas", palabras terminantes que daban fin a su anterior relación y comienzo de la mía.

Como coincidió que Gloriela tenía que presentar la tesis de terminación de carrera el viernes de aquella semana, me pidió demorar el inicio de nuestra relación hasta el sábado siguiente.

Henchido de gozo empecé mis gestiones para conseguir la cédula de extranjería, contactando con un individuo que, mira por dónde, me invitó al cumpleaños de la hermana de su novia, que cumplía ese día 18 años.

Al llegar a la casa de la novia nos recibieron muy cariñosamente obsequiándonos con unas pastas y unos refrescos.

En la casa estaba la novia de mi improvisado amigo, una hermana muy atractiva, la madre, que se conservaba muy bien, algunos invitados más y al fondo de la sala la homenajeada, que estaba sentada como si la fiesta no fuera con ella y que sin duda era Venus que había salido del Olimpo para dar una vuelta por Colombia.

Os dije al principio de mis relatos que habría cosas que a mí mismo me parecerían mentira si otro me las contase, pero os insisto por enésima vez que todo lo que os cuento es real al 100 por 100.

Impresionado ante tal belleza, me separé del grupo familiar, me dirigí al fondo de la sala ignorando a todo ser viviente con el que me cruzara y me acerqué a la diosa a la que dije:

"Por conocerte valía la pena venir desde España a Colombia o haber ido hasta el fin del mundo si hubiese sido preciso. No he conocido en mi vida una mujer más hermosa que tú."

Se sonrió con toda la belleza de un amanecer, y antes de que emitiese una sola palabra le pregunté si tendría la dicha de volver a verla en alguna ocasión, a lo que con mucho recato me dijo, al mismo tiempo que escribía un número en un papelito:" No me digas nada aquí, llámame" y me dio el papelito en el que había escrito el número de un celular.

Con él en mi poder me reintegré al grupo sin poder evitar de ninguna forma apartar mi mirada de aquella criatura perfecta que ya no pude considerar más que como una diosa, o por lo menos como un modelo de beldad que hasta entonces no habia visitado nuestro mundo.

El viernes, a las ocho de la mañana, la llamé y a las dos horas íbamos en un taxi camino del "Paraíso Romano", una residencia de alto standing, donde pude comprobar que era de carne y hueso. Se llamaba Julia y aunque ni yo mismo me lo explico, nunca he vuelto a llamarla, a pesar de que ella si me llamó en muchas ocasiones. Si me hubiese enamorado ciegamente de esa mujer hubiese sido un desgraciado el resto de mi vida, porque ante tal belleza no habria habido hombre que se resistiera a cortejarla y los celos, justificadísimos, me hubiesen destrozado el corazón. Era mucho mejor mantenerla dentro de él como un recuerdo imborrable.

Como cuando me despedí de la diosa eran apenas las 12 y tenía tanta ansiedad de volver a ver a Gloriela, fui a visitar a la madre de Lidia, que era vecina suya, pensando que desde allí podría verla si salía a hacer algún recado.

Con la excusa de fumar un cigarrillo salí a la terraza de la casa para desde allí poder observar mejor la puerta de Gloriela, y estando en ello vi bajar, por la tenue pendiente que tenía la calle, una chica muy bonita que arrastraba un carrito de rejilla lleno de bolsas de plástico con piezas de pan de diversos tamaños. Iba abstraída en sus pensamientos por lo que la pude observar a mis anchas sin que ella se percatara. Su mirada perdida en la lejania, era dulce y serena pero se intuía que estaba triste. Al llegar a mi altura (me había ya prácticamente rebasado), volvió la cabeza y me preguntó ¿Va a querer pan? ¡No!- le dije. Volvió la cabeza y siguió. ¡Qué imbécil soy!, me dije a mí mismo y la llamé "Niña ¿qué clase de pan llevas?"

De ahí a conseguir su teléfono mediaron muchas palabras y muchas explicaciones a sus preguntas del cómo, cuándo y por qué estaba en Colombia y sobre otras muchas cosas más y cuando se sintió satisfecha y tras venderme una bolsa de pan me dijo, "Rectifique el número que le he dado porque me he equivocado" y entonces me dio el verdadero número y se marchó.

Entré de nuevo a casa de la Sra. Lidia y le comenté lo ocurrido, dándome una amplia información sobre Milena, que así se llamaba, diciéndome que era una buena chica, muy querida y apreciada, que llevaba varios años vendiendo pan en el barrio y que jamás había visto u oído cosa alguna que la pudiese menospreciar.

Esta información me gustó mucho porque siendo tan bonita y atractiva si no hubiese sido buena no estaría vendiendo pan tantos años para ganarse una miseria pudiendo ganar mucho más sin trabajar, por lo que decidí llamarla.

Le dije que necesitaba hablar con ella, que tenía mucho interés en conocerla mejor y tras mucho insistir accedió a que nos viésemos el sábado que era el único día que tenia libre. Me había costado tanto convencerla que no me atreví a decirle que ese día tenia una cita, así que quedé con ella sin saber todavía qué decisión tomaría al final, ya que, en el peor de los casos, siempre podría decirle que me había surgido cualquier imprevisto.

La verdad es que yo quería salir con Gloriela porque "sabía que iba a pasarlo muy bien", pero en el fondo de mi corazón intuía que Milena valía mas que ella en todos los sentidos porque las cosas que me conectaban con Gloriela tenían un trasfondo material muy intranquilizador. Pensemos por ejemplo, en ese NO TE PREOCUPES, YO LO BOTO, LO BOTO; que si en un principio tanto me halagó, después caía sobre mí como una losa, al pensar que si le había sido tan fácil despreciar al chico con el que salía ya más de ocho meses, ¿qué haría conmigo cuando apareciese en su vida alguien que le pudiera interesar más que yo?.

En pocas palabras, volví a actuar con cordura y decidí conocer a Milena.

CONTINUARÁ...

martes, 8 de febrero de 2011

EL VERDADERO VALOR DE LAS COSAS


Por muy árida que sea una prosa, es infinita la belleza que puede encerrar. Hablamos sobre el arte de escribir y nos centramos en valorar la técnica y la necesidad de sentir lo que se dice, especialmente cuando lo que se dice es realmente lo que se siente, pero solemos olvidarnos de algo igual o más trascendente: el arte de saber leer y de captar el mensaje que entre lineas clama a gritos ser escuchado.
Quienes saben leer pueden hacer esplendoroso un texto, aunque aparentemente pueda parecer mediocre y digo que "pueda parecer" porque no hay ningún texto mediocre si sabemos acceder a lo que se pretende expresar y captamos el mensaje que, a veces, como ya dije, queda escondido entre lineas. El período en que más auge alcanzó el humor fue cuando el papel de imprenta estaba censurado. Las críticas estaban tan bien camufladas que el censor era burlado, mientras que el incisivo lector daba con el tema y descifraba el garabato, resolviendo el intríngulis del mensaje, que solía ser muy divertido.
El verdadero riesgo de los que escriben radica en que siempre dicen mucho más de lo que solemos captar aquellos que los leemos, provocándose una triste pérdida y una lógica merma en la valoración del texto, que suele quedar mutilado. Benditos pues aquellos que tienen la dicha de encontrar buenos lectores, que sepan exprimir el texto sacándole toda la sustancia.
No debemos sin embargo abusar de estos mensajes, a veces subliminales, en demasía, teniendo en cuenta que venimos atravesando una larga etapa en la que el arte en general y sobre todo la literatura y la pintura, tienden a despreciar la forma y a comprimir las expresiones. Pero también es cierto que si no establecemos una lucha con esas tendencias aberrantes, al final ni siquiera habrá base para hacer un comentario como el que estoy haciendo.

Yo siempre busco el mensaje en el texto, pero esto no impide que prefiera solazarme leyendo sin encontrar en las frases, palabras que rompan la armonía. Esta debería estar presente en cada oración, entrelazándose con la siguiente en busca de una cadencia sin medida y sin rima pero con ritmo. Ahora, cuando esto se consigue se habla de poesía. ¡Que barbaridad! Ya quisiera yo que ciertas poesías de los últimos años se acercasen a lo que trato de calificar como prosa espléndida.

No se puede entrar en el meollo del por qué de ciertas acciones. Para intentarlo es imprescindible actuar con tal objetividad que incluso se contemplen los puntos de vista de sus más acérrimos enemigos.
Son muy esclarecedores los matices críticos. A veces tanto, que por sí solos legitiman los hechos criticados por pura contradicción.
Nos decía nuestro gran profesor D. Alonso González Cuello que un hombre es en la vida lo que cree que es; lo que los demás creen que es y lo que es en realidad. Pero él además agregaba que había un cuarto hombre que era el que siempre quiso ser.
Es por lo tanto imposible que nadie pueda juzgar el por qué de algunas acciones de los hombres. YA QUE A VECES NO ES SU VERDADERO YO QUIEN LAS EJECUTA.

LA HISTORIA PUEDE TENER TANTAS VERSIONES DIFERENTES DE UN HECHO COMO EL NÚMERO DE INDIVIDUOS QUE LO PRESENCIARON, O MEJOR, DE PERSONAS QUE LO NARRARON. EN UNO Y OTRO CASO, LO RARO ES ACERTAR LA VERSIÓN QUE REALMENTE ACONTECIÓ, QUE MUY PROBABLEMENTE NO COINCIDA CON LA DE NINGUNO DE LOS QUE LA CUENTAN.

Lo que sí es cierto, es que los hechos de los hombres que no tuvieron el privilegio de pasar a la historia, POR MUY ESPLENDOROSOS QUE HAYAN SIDO, YACERÁN CON ELLOS EN SUS TUMBAS. ¡Qué pocos recuerdos perduran! Debiera haber alguien que guardase tales tesoros sin ninguna pretensión. Aunque ¿para qué? Morirían también sin remisión, cuando desapareciese el último testigo.

Generalmente los que han pasado a la historia para bien, realmente no han hecho más que cumplir con sus obligaciones. Los éxitos son consecuencia del quehacer en los distintos oficios, o a veces de forma improvisada, aunque generalmente la suerte influya y lleve a unos por el buen camino y a otros por el equivocado.
Sin embargo, aunque los esfuerzos sean idénticos, los honores sólo recaerán sobre el que logró el objetivo aunque lo haya conseguido apoyándose en el esfuerzo de otros o la diferencia entre uno y otro solo sea una centésima de segundo.He aquí otra de las injusticias de los hombres.
Es por eso por lo que creo que los que realmente debían haber pasado a la historia, o al menos debían de haber pasado con tantos honores como los exitosos, son aquellos que siempre fueron honrados, generosos y faltos de egoísmo, cuando hayan mantenido estas virtudes hasta en los momentos en que ha estado justificado, por las adversas circunstancias, el no mostrar esa actitud.

La única ilusión que a título póstumo nos podría proporcionar el pasar a la historia es que nuestros nietos pudieran presumir ante sus amigos de que el nombre de su abuelo apareciese en una larguísima lista de celebridades. Presunción que como todo, el tiempo iría diluyendo hasta la nada en razón directa al distanciamiento en el parentesco.

DE TODAS FORMAS, NO CREO QUE TRAS LA MUERTE, EN EL LUGAR QUE OCUPEMOS COMO DESTINO FINAL, CON CONSCIENCIA O SIN ELLA, SEAN DEMASIADO IMPORTANTES PARA NOSOTROS TALES HONORES.

Juro que aunque fuese a costa de perder la autoría de los muchos proyectos que he meditado y que nunca han progresado por falta de audiencia y de medios, renunciaría a cualquier honor con tal de que se llevasen a efecto en bien de todos.
Me conformaría con que mis hijos y yo supiéramos que todos los honores que otros se pudieran llevar, a mí solo me correspondían. DESEO ESTE QUE NO DEJA DE SER UNA ABSURDA VANIDAD CON FECHA DE CADUCIDAD.

Y como por ley de vida y de muerte, queda patente que nada es eterno salvo nuestro espíritu, las vanidades, como ya apunté, serán con nuestro cuerpo, precarios inquilinos de nuestras tumbas, que tampoco resistirán los embates del tiempo.

Pero mientras tanto, gocemos con nuestros recuerdos, puros y livianos, sin precipitar los acontecimientos.

INEVITABLEMENTE YA LLEGARÁ EL DÍA EN QUE PODREMOS DECIR CON TODA PROPIEDAD: "CONFORME VOY PERDIENDO LA MEMORIA, ME VOY QUEDANDO SIN VIDA." Y ESO SI QUE SERÁ UNA VERDAD... PROBABLEMENTE LA ÚLTIMA.

sábado, 5 de febrero de 2011

LO POLÍTICAMENTE CORRECTO


Parece que ya esté así establecido. Es como un Convenio Tácito que no se debe contravenir. Cualquiera que levanta el tono de su voz para ser oído ya tiene perdida casi toda su audiencia, y si además eleva el tono de su léxico ya perdió la batalla.

Las palabras deben entrar en los pabellones auditivos de los oyentes con toda suavidad, sin interferir cualquier otro sonido que estuviera distrayendo sus mentes. Si quieren cambiar de onda será por su exclusiva decisión, posiblemete alertada por sus otros sentidos, especialmente por el de la vista, incentivada por factores tales como la buena presencia del orador o de la oradora, su belleza física, o quizás "un auditorio atento" que sugiera algún interés en lo que escuchan. Esto último sería lo mejor, pero ¿cómo conseguir que te escuchen?

Si tratándose de un discurso es ya difícil conseguir atención aún pudiendo rogarla a viva voz entre las personas presentes, ¿cómo de difícil será atraer a unos lectores virtuales que tienen en tan alto concepto ciertos postulados COMO EL DE POLÍTICAMENTE CORRECTO que se ha ido consolidando no sé cómo ni por qué, vistas sus absurdas pretensiones, impuestas a pesar de que sabemos que, en lo que aún cabría su existencia, no modifican nuestras personalísimas opiniones y en cuanto a lo que tratan de evitar no hacen mas que apoyar a quienes con esa actitud se encuentran más seguros y protegidos y con una mayor capacidad para poder seguir cometiendo impunemente sus desmanes?

Este humilde post ya tiene muy pocas posibilidades de prosperar. Para haber podido conseguir lectores hasta al menos hacer mi planteamiento, ya comencé mal porque puse en tela de juicio lo que gracias a Dios para algunos, con los que me identifico, no es más que la doctrina del quererquedarbienismo, prefiriendo calificar de dama de compañía, o de ramera si se habla con acritud, a la que por follar a cambio de dinero lisa y llanamente siempre se le ha llamado puta.

Ya hablé en otra entrada "Rizando el rizo" sobre los absurdos de esta actitud, en lo que se refiere a cambiar el nombre de las cosas, tratando de alejar su realidad, de su apelativo, llegando a tales distancias que en cualquier momento ya no sabremos realmente de lo que estamos hablando, con las consecuencias a las que eso nos podría llevar.
Pero parece ser que tampoco es políticamente correcto hablar mal de los politicos y de los sinvergüenzas, o mejor dicho de los políticos sinvergüenzas y sus derivados, porque si la esencia de esa doctrina consiste en no descalificar a nadie, no sé de qué forma podré hablar de las cosas obviamente mal hechas sin descalificar a quien las hizo.

Otro problema surge cuando no podemos llamar a ciertas etnias de la forma que siempre lo hemos hecho y no precisamente para ofenderlos. Lo que no puede ser y resulta ya casi psicodélico es el que la palabra gitanos, que es por la que ellos mismos se conocen, sea políticamente incorrecta puesta en boca de un payo, que así es como ellos a nosotros nos llaman impunemente.

Y como si tratase de hacer comprender lo que solamente no pueden comprender, los que no quieren comprender LO QUE VERDADERAMENTE ES CORRECTO, teniendo que hacer todo este galimatias para estar hablando políticamente de forma correcta, es por lo que no digo que solamente pueden no comprenderlo los gilipollas, es decir los tontos snobs que son la misma cosa, porque esto sería políticamente incorrecto.
Pero como tanto en un caso como en el otro el único que se descalificaría sería yo mismo, si intentase un imposible, al querer abrir los ojos de los que no quieren ver que la cultura radica precisamente en todo lo contrario de lo que ellos opinan, salvo en cuanto a algunas excepciones válidas que por obvias nadie va a necesitar que les explique, dejo aquí esta cuestión que doy por bien aprendida para cualquiera que tenga dos dedos de frente y paso a lo que quisiera haber empezado a comentar desde el principio, pero no pude, teniendo que postergarlo hasta hacer estas aclaraciones, dado el que para poder hablar de ello, era necesario hablar con claridad, es decir, de forma políticamente incorrecta, y no quería que los que aún tienen un mínimo de capacidad, pero simpatizan con lo políticamente correcto pudieran precipitarse, poniendo su juicio en mi contra, como me temo que ya haya ocurrido a partir del primer párrafo, no llegando por falta de participación en mi lectura, a las mismas conclusiones a las que yo ya llegué y que nos podrían permitir vivir la vida con una mayor comprensión y conocimiento de causa.

No es mucho lo que hay que decir o mejor lo que hay que aceptar para una mejor convivencia, por lo que no tenemos que lamentarnos de lo incómodo del preámbulo, que al fin y al cabo para algunos podría ser esclarecedor y como todas las cosas grandes deben ser sencillas, ahí va mi propuesta:

LAS COSAS NO TIENEN MÁS O MENOS VALOR POR LA FORMA EN QUE SE LES LLAMA O POR LA GRANDILOCUENCIA DE LAS QUE SE LES QUIERA RODEAR, AUNQUE EN ESTE SENTIDO SÍ QUE ADMITO EL QUE SE PUEDA ENDULZAR SU NOMBRE SI ES QUE NO ESTUVO MUY ACERTADO, ASI COMO LOS ADJETIVOS QUE SE LE APLICAN SI PUDIERAN SER PEYORATIVOS, PERO SIN RIZAR EL RIZO. LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE ES LA FELICIDAD QUE TODOS VAMOS A SENTIR AL RECONOCER NUESTRAS VARIAS PRESENCIAS, OBVIANDO CUALQUIER OBSTÁCULO PARA NUESTRA INTEGRACIÓN QUE PARTIRA DE CERO Y SE HARÁ GRANDE EN LO POSITIVO AL TRATAR TODOS POR TODOS LOS MEDIOS ACEPTAR Y COMPRENDER "TODO AQUELLO QUE A NADIE PERJUDICA" Y QUE PUEDE DAR LA DICHA A OTROS QUE NO TIENEN POR QUÉ SER LOS QUE ESTAN O ESTABAN EQUIVOCADOS, NI TIENEN POR QUÉ PRETENDER QUERER SER LOS QUE TIENEN Y SIEMPRE HAN TENIDO LA RAZÓN.

TENIENDO MUY, MUY EN CUENTA QUE EL SER MINORÍA, MEDIANÍA, MAYORÍA, RICO, POBRE, BLANCO, NEGRO, AMARILLO, ATEO, SANTO, CAPITALISTA, COMUNISTA, LISTO, TORPE, DEL PAÍS O EXTRANJERO, ETC., ETC., NO CONFIERE NINGÚN PRIVILEGIO SOBRE LOS DEMÁS, MIENTRAS QUE SER POLÍTICO EXIGE UNA ESPECIAL TRANSPARENCIA QUE DE NO EXISTIR, LE PONDRÁ EN LA PICOTA, TENIENDO QUE DAR EXPLICACIONES SATISFACTORIAS, CUYA AUSENCIA PONDRÁ FIN A SU CARGO CON LAS RESPONSABILIDADES CIVILES Y PENALES QUE LES PUEDAN CORRESPONDER.

ES INCREIBLE QUE TRAS LAS TERRIBLES DENUNCIAS EN TODOS LOS ÁMBITOS SÓLO OBTENGAMOS COMO RESPUESTA EL SILENCIO.
LA IMPUNIDAD PARA EL QUE ACUSA CON FALSO TESTIMONIO ES INACEPTABLE Y PUNIBLE PARA QUIEN LA SILENCIA.
LA IMPUNIDAD DE UN HECHO DELICTIVO DENUNCIADO CON RAZÓN ES INTOLERABLE Y PUNIBLE PARA EL QUE LO EJECUTA Y PARA LOS QUE LO TOLERAN.
LOS QUE ALZAMOS NUESTRA PLUMA INTIMIDADOS POR NUESTRA PROPIA INSIGNIFICANCIA SOMOS TACHADOS COMO POLÍTICAMENTE INCORRECTOS.
Y LOS PODERES EJECUTIVO Y JUDICIAL, POR EL ORDEN QUE LES PUEDA CORRESPONDER, NO HACEN NADA.

ESTE SILENCIO DE LOS "POLÍTICAMENTE CORRECTOS" Y SOBRE TODO EL SILENCIO DE LOS QUE POR OBLIGACIÓN TIENEN QUE INTERVENIR Y CALLAN, SILENCIA EL ESFUERZO DE LOS QUE AÚN NOS ATREVEMOS A DECIR ALGO.
¿NO CREEN LOS PRIMEROS QUE EN VEZ DE ESTAR TAN ESTIRADOS CRITICANDO A LOS DEMÁS, MÁS BIEN DEBÍAN SENTIR VERGÜENZA DE SÍ MISMOS AL FALTARLES LAS AGALLAS Y LA OSADÍA PARA DEFENDER EXPRÉSAMENTE SU INTEGRIDAD, FÍSICA, MORAL Y ECONÓMICA O COMO MENOS APOYAR A LOS QUE SI LO HACEN EN VEZ DE CRITICARLOS?

EN CUANTO A LOS SEGUNDOS, ¿NO CREEN QUE SU INHIBICIÓN ADEMÁS DE SER UNA VERGUENZA PARA ELLOS Y SUS FAMILIAS, ES UN DELITO QUE LOS INVOLUCRA Y LOS IMPLICA EN LOS ACTOS PUNIBLES QUE ENCUBREN CON SU SILENCIO?.

SINCERAMENTE A UNOS Y A OTROS DIGO QUE CUANDO LOS QUE SE QUEJAN SON SILENCIADOS TACHÁNDOLES DE POLÍTICAMENTE INCORRECTOS Y LOS QUE SI SON POLITICAMENTE CORRECTOS ASUMEN CON UNA AFECTADA IRRITACIÓN LOS DESMANES QUE A TODOS LOS NIVELES PROLIFERAN COMPROBANDO QUE ANTE DENUNCIAS ESCALOFRIANTES ES EL SILENCIO LA RESPUESTA, SIN QUE LOS QUE DEBIERAN INTERVENIR ACTUEN Y SU OMISIÓN NO SEA CASTIGADA, ES VERDADERAMENTE CUANDO HABLANDO CON PROPIEDAD Y CON RAZÓN PODEMOS DECIR QUE LO QUE ESTÁ OCURRIENDO NO ES "POLÍTICAMENTE CORRECTO."

viernes, 4 de febrero de 2011

RELATOS QUE PUDIERON SER CIERTOS Nº 12


Juanito, no es un asunto que debiera encargarte, ni quiero que te preocupes, pero ya me ves, por esa tonta caída no puedo mover las piernas. Debo haberme provocado algún esguince o alguna luxación y no puedo dar un paso. Si no estuviésemos tan lejos de la Aldea o el paraje en el que estamos fuese mas transitado, me aventuraría a esperar a que alguien diese con nosotros, pero en este rincón tan lejano y en la fecha en que estamos, no creo que alguien pase por aquí, salvo algún cazador cuando se abra la veda, pero aún falta mucho para eso y no tengo a nadie mas que a ti a quien recurrir.
No hijo, no me preocupo, ya se que puedo contar contigo.

Si por mutuo temor no hacemos nada, cualquiera de mis heridas se puede infectar y sería mucho peor. Haz lo que voy a decirte sin miedo, con la seguridad de que si cumples todos los consejos que voy a darte nada malo nos pasará. Sabes que jamás te pondría en riesgo y esto, aunque te lo parezca, es precisamente lo único que nos puede salvar. Lo peor que podemos hacer es quedarnos parados ante la amenaza que nos acecha. ¿Estás de acuerdo conmigo? Ya veo que sí.

Toma el sombrero y el garrote y anda siempre hacia la derecha. Recuérdame echado como estoy ahora y déjame a tu espalda por la parte de mi brazo derecho.
Llegarás a una senda que deberás seguir en dirección al norte. ¿Recuerdas dónde estaba el sol cuando almorzamos? Bien, eso era el sur. Llega a la senda yendo siempre a la derecha y cuando llegues recuerda dónde estaba el sol cuando almorzamos y le das la espalda siguiendo la senda. Si andas por la senda de espaldas al sur, que es donde estaba el sol cuando almorzamos, irás rumbo al norte. Te veo perplejo. ¿Si? ¡OLVÍDATE DE TODO LO QUE TE HE DICHO Y EMPECEMOS DE NUEVO!

CAMINA HACIA LA DERECHA HASTA LLEGAR A LA SENDA. CUANDO LLEGUES A ELLA GIRAS A LA IZQUIERDA Y LA SIGUES. VERÁS QUE A TU ESPALDA QUEDA EL LUGAR DONDE LUCÍA EL SOL CUANDO ALMORZAMOS. ¿ME ENTIENDES? No dejes nunca la senda hasta llegar a una rambla que deberás atravesar tomando como referencia dos pinos grandísimos. Deberás pasar entre los dos troncos de esos dos pinos que no podrás confundir porque son muchísimo más grandes que los demás.
PARA ATRAVESARLOS TENDRÁS QUE SUBIR UNA PENDIENTE MUY PRUNUNCIADA QUE TE SERÁ MAS DIFÍCIL DE SALVAR PORQUE EL SUELO ESTÁ CUBIERTO DE UN MANTO ESPESÍSIMO DE AGUJAS DE PINO SECAS QUE TE PINCHARAN Y TE HARÁN RESBALAR A CADA PASO, DEBIENDO TENER LA PRECAUCIÓN DE NO ARAÑARTE CON CUALQUIER RAMA SECA QUE TAMBIÉN LAS HAY MUY CAMUFLADAS POR EL ESPESO Y SEQUISIMO FOLLAJE DONDE SE HUNDIRÁN TUS PIERNAS HASTA POR ENCIMA DE TUS RODILLAS.

Salvada la pendiente, verás una senda. Tendrás que seguirla en dirección a la derecha, bordeando la rambla que dejarás a tu derecha. ¿Me sigues? ¿Tienes alguna duda? ¿No? Bien, pero mejor si te doy un repaso rápido: Me dejas aquí quietecito y muy cómodo; vas hacia la derecha hasta llegar a la senda. La sigues girando a la izquierda hasta llegar a una rambla. Tienes que ver dos pinos grandísimos entre cuyos dos troncos tienes que pasar salvando la pendiente y la molesta hojarasca que se hundirá a tus piés como una trampa y al llegar arriba, de inmediato, verás una senda que seguirás, girando a la derecha, quedando la rambla también a tu derecha. POR FAVOR SI NO ME COMPRENDES DÍMELO AHORA. NO PODRÍA SOPORTAR QUE TE PERDIESES. ¿DE VERDAD VES CLARO TODO LO QUE TE DIGO? ¡MAGNÍFICO!

NO TE IMPORTE QUE ESA SENDA SE PROLONGUE HACIENDO MUCHOS ZÍG ZAGS COMO LOS MEANDROS DE UN RÍO. ¿Sabes qué es un meandro? Vale. ¿Ves cómo es bueno prestar atención a los programas de naturaleza? De broma, con los amigos, cuando lo estudiábamos, yo decía "meandros y cagándros".
NUNCA DEJES LA SENDA AUNQUE PIENSES QUE PUEDES ADELANTAR TERRENO ABANDONÁNDOLA. LLEGADO EL MOMENTO VERÁS QUE FRENTE A TI SE LEVANTA UN CAÑAR TAN POCO TUPIDO QUE PODRÁS ANDAR A SU TRAVÉS CON RELATIVA COMODIDAD, PERO NO TE CONFÍES PORQUE A NO MÁS DE CINCUENTA METROS HAY UN CORTADO SOBRE LA MISMA RAMBLA, QUE SI POR DESCUIDO CAYÉRAS AL IR DISTRAIDO, PODRÍAS HACERTE MUCHO DAÑO, POR LO QUE DEBERÁS ANDAR CON MUCHO TIENTO Y AL LLEGAR AL BORDE BUSCAR EL LUGAR IDÓNEO PARA BAJAR.

UNA VEZ ATRAVESADA DE NUEVO LA RAMBLA YA NO VOLVERÁ A MOLESTARTE PORQUE QUEDARÁ DEFINITIVAMENTE A TU IZQUIERDA Y TÚ YA ANDARÁS SOBRE BANCALES CULTIVADOS QUE POR FUERZA, TARDE O TEMPRANO, HAN DE LINDAR CON ALGÚN CAMINO QUE TE LLEVE A LA ALDEA QUE YA ESTARÁ A TU VISTA Y A PARTIR DE ENTOCES TÚ BIEN SABES LO QUE DEBES DE HACER. ¿VERDAD?

ESTA RAMBLA TENÍA SU ANECDOTARIO, DEL QUE ALGÚN DIA ALGO CONTARÉ Y A PARTIR DEL LUGAR POR DONDE ÚLTIMAMENTE DEBIA CRUZARLA JUANITO, SE HACÍA MÁS Y MÁS ACCIDENTADA Y PROFUNDA, RECORRIENDO INFINIDAD DE VERICUETOS ANTES DE QUE CON TODA MAJESTUOSIDAD DESEMBOCARA A LA ENTRADA DE LA ALDEA POR SU PONIENTE, ATRAVESÁNDOLA HASTA PERDERSE ABSORBÍDA POR BANCALES Y CAMINOS POR EL NORESTE, YA CERCA DE EL MAÑAR, SORPRENDIENDO A TODOS DE TARDE EN TARDE CON ALGUNA QUE OTRA VENIDA DE CIERTA ENTIDAD.

Procura Juanito, le decía su padre, recordar bien todo el terreno que pisas para saber por dónde debes volver, ya que de otro modo nadie podría encontrarme. Y si el tiempo no te alcanzase para hacer el recorrido de vuelta con luz, ESPERAD HASTA MAÑANA.
DUERME EN LA CASA DEL TÍO MELCHOR A QUIEN LE CONTARAS NUESTRO PROBLEMA Y LE DIRÁS QUE NO SE PRECIPITE.
QUE VENGA CON VARIOS HOMBRES PARA QUE SE TURNEN LLEVANDO LA PARIHUELA SOBRE LA QUE TENDRÁN QUE TRASLADARME.

Una noche pasa rápido y sería fatal el que os envolviesen las sombras por estos parajes que son peligrosos hasta para los que los conocemos. Mírame si no.
SÉ QUE TODO LO VAS A HACER MUY BIEN, PERO VAMOS A DAR UN REPASO PARA VER SI VERDADERAMENTE HAS COMPRENDIDO TODO LO QUE TE HE EXPLICADO.

VAMOS, ¿ A QUÉ ESPERAS? AHORA VAS A SER TÚ EL QUE ME LO EXPLIQUES COMO SI FUERA YO EL QUE TUVIERA QUE IRME Y HAS DE ASEGURARTE DE QUE LO HE ENTENDIDO PARA YO QUEDAR CONVENCIDO DE QUE LO ENTENDISTE.

No era la primera vez que me sorprendía la capacidad de Juanito, que era un niño que cuando te decia que había comprendido algo, posiblemente ya supiera más que tú mismo sobre el tema a tratar. Por eso me sonó a música celestial cuando dijo " Y cuando te acerques al borde de la rambla DONDE ESTÁN LAS CAÑAS SUJÉTATE A ELLAS PARA NO CAERTE MIENTRAS MIRAS POR DÓNDE DEBES BAJAR.

Recordaba a Pulgarcito con sus pantalones cortos, su sombrero de paja y aquel garrote desproporcionado, que le infundía seguridad, PORQUE ERA EL GARROTE DE SU PADRE. Parecía todo un hombre a pesar de ser un crío, emprendiendo una aventura en la que NO ERA UNA BROMA LO QUE HABÍA EN JUEGO, siendo seguro que de no haber sido por su valentía, tanto su integridad como la de su padre hubieran quedado muy comprometidas.

Ya quiso siempre aquel hombre ir acompañado de su hijo, que por lo pequeño que era, antes podía parecerle no ser más que una carga y DESDE ESE DIA Y PARA SIEMPRE, FUE UN MOTIVO DE ALEGRÍA QUE ADEMÁS LE INFUNDÍA TERNURA, RESPETO Y SEGURIDAD.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿QUÉ DESPIERTA NUESTROS RECUERDOS?


Mientras vivimos, solemos no darnos exacta cuenta de lo que hacemos, dejándonos llevar por el ritmo que nos hemos impuesto o nos imponen para culminar un fin determinado. Concluido todo el trayecto que nos conducía a ese fin, la meta alcanzada nos confiere una serie de privilegios que serán fundamentales para lograr las nuevas metas que, como las cuentas de un rosario, iremos acariciando conforme las vamos sobrepasando, dejándolas atrás hasta llegar al fin último que todos tenemos.

Nunca sería idéntica la historia de nuestra vida, si de forma improbable cada uno de los que pudieron observarnos desde cerca, se erigieran como nuestros más objetivos biógrafos. Sólo se obtendrían diferentes relatos, que salvo en sucesos puntuales, o que fueran precedidos por nuestro nombre y apellidos, podrían incluso pasar desapercibidos por quienes en su momento ejecutaron los hechos relatados.

En la vida hay tantos matices que se pueden aplicar a cualquier detalle, que el biógrafo es incapaz de captar y son tantos los detalles que pasan desaperdcibidos para casi todos, que a veces nos encontramos con sorpresas sobre hechos que nos atribuyen que sin duda nos dejan perplejos.

Yo guardo, como tesoros, recuerdos que resultan extraños para quien los vivió conmigo. ¿Qué rara amnesia puede hacer olvidar lo esencial de un recuerdo y puede tener presente todo lo intrascendente que hubo en él?

En la última carta que recibí de un buen amigo, me decía referenciando algunas cosas que le mencioné en la mia, que no recordaba nada respecto a dos temas de los que le hablaba, que sin embargo, para mí, son fundamentales en mi vida.
Si esos recuerdos no fueran tan esplendorosos y estuviesen en mi pensamiento de forma tan nítida, podría imaginar que lo había soñado. Pero no. Es cierto y bien cierto. Lo que ocurre es que como ya he dicho en alguna otra ocasión, las cosas que se hacen con amor se valoran tan poco por el que las hace que podemos llegar a extrañarnos de que alguien se sienta por ellas agradecido y las olvidamos.

POR OTRA PARTE, POR MUCHÍSIMA AMISTAD QUE PUEDA EXISTIR, EL PESO DE LAS ANGUSTIAS SOLAMENTE DIEZMA EL ESPÍRITU DEL QUE LAS PACEDE, SIENDO NUESTRA DESOLACIÓN ALGO QUE NO PUEDE ACONGOJAR A QUIENES NO SUFREN NUESTRAS MISMAS INQUIETUDES.

Quizás sea por ello por lo que al evocar un recuerdo, no coincidimos en algunos aspectos los que fuimos sus únicos actores y es que incluso el lugar donde cada uno estuvo ubicado puede influir en la visión que tuvo del asunto, y es por ello y por otras causas que podríamos tener en cuenta: somnolencia, distracción o simplemente desatención, por lo que difiere nuestro relato. Por eso, cuando estamos juntos y viene al caso referirnos a él, siempre queremos escuchar de labios de quien mejor lo cuenta, que no es otro que quien estuvo mejor ubicado y mucho mas atento que todos los demás.

A mí me gustaba dejar pistas para el recuerdo, especialmente cuando salía al campo con mis hijos. Ya de niño fuí aficionado a dejar algún que otro tesoro repartido por los lugares menos asiduos, asegurándome de que quedaban a buen recaudo y de que las referencias que tomaba eran suficientes para poder localizarlos aunque pasaran muchos años.

Solía hacerlo cuando iba acabando el veraneo a sabiendas de que lo que pudiera dejar por aquí y por allá desperdigado solamente podría recuperarlo, con suerte, al año siguiente si mi padre decidía que volviesemos a veranear en el mismo lugar. No es que fueran objetos de valor pecuniario, pero casi todos ellos tenian para mi un atractivo especial, a veces sentimental en cierto grado y en realidad era insólito que un niño se desprendiese de tan queridas prendas para lo que podría parecer un absurdo: volver a hallarlas...

Qué pocas fueron las cosas que pude recuperar a lo largo de los años, a pesar de que los parajes que elegí para esconderlas parecían seguros, aunque creo que siempre fueron las referencias las que me fallaron y aunque os parezca mentira aún antes de venirme para acá, con mas de sesenta años a las espaldas aún escarbaba de vez en cuando por donde el instinto me empujaba con la esperanza de recuperar alguno de aquellos antiguos tesoros que de haberlos encontrado hubieran sido para mí como un talismán.

En más de una ocasión descubrí tesoros de otros, que así debieron ser por no hallarlos en los lugares donde debieran estar, siendo los huecos de los ribazos los sitios más propicios para tales hallazgos.

Solían ser cajitas metálicas más bien pequeñas en cuyo interior podían encontrarse los más insólitos objetos, pero aunque siempre los contemplé con reverencia por lo que para mí significaban y les dedique parte de mi tiempo en tratar de comprender cómo habian llegado hasta rincones tan solitarios o con qué fin, nunca vi en ellos nada que diera rienda suelta a mis recuerdos porque esos objetos no significaban nada para mí, mientras que cuando encontré algo mío, cualquier cosa era una llave que abría un sin fín de recuerdos que me hacian feliz. Por eso los busqué siempre con tanto cariño y por eso sin duda me arriesgaba a perderlos cuando los escondía. Y es que los reencuentros aunque sean con objetos inanimados carentes de esplendor, si algún dia fueron parte de nuestra cotidianeidad, pueden elevarnos hasta lo sublime.

Lean si no este Soneto de Garcilaso de la Vega:

¡Oh, dulces prendas por mí mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas.

¿Quién me dijera, cuando en las pasadas horas
en que tanto bien por vos me veía,
que me habíais de ser en algún día
con tan grave dolor representadas?

Pues en una hora junto me llevastes
todo el bien que por término me distes,
llevadme junto al mal que me dejastes.

Si no, sospecharé que me pusistes
en tantos bienes porque deseastes
verme morir entre memorias tristes.


No sé qué prendas hallaría el siempre inspiradísimo Garcilaso para llegar sus evocaciones a tal grado de tristeza, pero yo os aseguro que cualquier cosa puede ser hacedora de dicha si antes fue evocadora de recuerdos.

Yo ya os he nombrado el botijo en tres entradas diferentes. Aquel al que rompí el asa siendo niño, con toda la explosión de recuerdos que atesora y que menciono en mi entrada El Tio Melchor y su esposa Matilde; el que ponía al fresco El Tio Pau para apagar nuestra sed con toda esa carga de amor que nos repartia a raudales, encubierta por un mal genio que nunca tuvo y el añorado botijo, que aún recuerdo en el hueco de la ventana que daba al patio desde el comedor de mi casa de entonces..., con esa agua tan fresquísima, del que hablo en ¿Son Estos Viejos de Hoy, Aquellos Niños de Ayer?.
Y hago mención a este objeto precisamente porque creo que es de los más humildes que haya podido evocar en mis artículos, pudiendo dar fe de que PARA EL RECUERDO, lejos de que pudiera quedar descalificado un objeto por su insignificancia, a la hora de otorgar los méritos que EL CORAZÓN AUSPÍCIA, los valores intrínsecos no son mas que pura anécdota, cotizando al máximo siempre, por insignificante que sea, aquello que nos permite MANTENER VIVO ALGO, QUE EN SU DEFECTO, YA HABRÍA MUERTO EN EL OLVIDO, como podría haber ocurrido, quizás, CON UNO DE MIS PRIMEROS AMORES DE ADOLESCENCIA.

El pelo de su larguísima melena que siempre conservé entre las páginas 78 y 79 del libro de cuarto curso de Francés, del que ya ni tengo idea de dónde pueda estar, la mantuvieron siempre viva y nunca la podré olvidar, por tantas veces como lo visité, lo acaricié y lo besé con un amor irrepetible.

"UN PELO", PERDIDO COMO UNO MÁS DE MIS TESOROS PERDIDOS, AÚN ES A VECES, DESDE SU IGNOTO PARADERO, LA LLAVE QUE ABRE LA PUERTA HACIA UNA ETAPA PRECIOSA DE MI VIDA.

¡CÓMO SE ENGRANDECEN Y SUBLIMIZAN LOS BUENOS RECUERDOS CON LOS AÑOS Y CUÁN DISTANTES QUEDAN LAS TRISTEZAS.!

LOS OBJETOS PODRÁN SEGUIR SIENDO OBJETOS PARA LOS QUE ASÍ QUIERAN VERLOS, PERO NI ESTOS PODRÁN ROBARLES LA CATEGORIA QUE LES CORRESPONDE POR LO QUE REPRESENTAN.

SON TANTAS LAS COSAS QUE EVOCAN, HAY TANTA VIDA TRAS SU INMATERIALIDAD, SON TAN RECEPTIVOS, ESCUCHAN TAN ATENTOS...

Perdonan nuestros errores y aceptan nuestras disculpas desnudos de rencor y son tan elocuentes en su silencio que si fueran nuestros mediadores en un intercambio de afanes, si es que existiese reciprocidad en el intercambio de recuerdos, por necesidad tendrían que lograr el EQUILIBRIO DE LA RAZÓN CON LA RAZÓN.

¡QUÉ INCONMENSURABLE ES EL TESORO DE RECUERDOS QUE ATESORO, PARA ENDULZAR MIS DÍAS DE ZOZOBRA Y LAS LARGAS VIGILIAS DE MI INVIERNO!