Ya llegaste a lo oscuro, a la nebulosa temida donde la soledad es compañera del olvido.
A nuestra mente ciega llegaron aquella tarde las mismas inquietudes y contagiados de esa duda insoportable que en la vida se cruza algunas veces, iniciamos un debate honesto, serio, profundo.., en el que poyandonos en realidades indubitables, quisimos llegar a conclusiones últimas. Paso a paso, sin especulaciones, ni falsos silogismos, despreciando la apariencia no confirmada y razonando hasta que la ambiguedad invalidaba el razonamiento pudimos darnos cuenta de lo poco que sabiamos de nosotros mismos, de la influencia de las circunstancias en nuestros actos, de los extraños mecanismos que nos obligan a tomar una decisión insospechada, en fín, de la vida misma y como nó, tambien de la muerte cuya incognita supera a todas las demás incognitas porque nadie ha podido aportar experiencias póstumas y solo disponemos de lo que dicen los que manifiestan haber tenido contacto con los muertos y de las interpretaciones que se ha querido dar a infinidad de enigmas que en conclusión no podemos calificar mas que como un compendio de especulaciones que del mismo modo que podrian ser, podrian no ser y que por lo tanto nunca serán dignas de calificarse como verdades absolutas.
Tu ya estás en ese espacio desconocido donde no existe la duda, donde todo aparece ante tus ojos ojos con una claridad meridiana, y estoy seguro que si recuerdas nuestro afán y nuestro desasosiego sonreirás, sencillamente, sin ningún sarcasmo, comprobando que al margen de tu verdad infalible tambien habia algo de verdad en mi afirmación de que nada tiene importancia, ni siquiera la propia eternidad. Y en esta confianza que me permito al haber compartido tanto tiempo, tantas dudas, te pregunto si es preciso con insolencia:
¿Porqué ese afán vuestros tras la muerte de no compartir la riqueza de vuestros recien estrenados conocinimientos? ¿Que impide que mantengamos una comunicación? Y es entonces cuando quizás en respuesta mi razón se esclarece llegando a las siguientes conclusiones:
"Si el hombre procede de Dios ¡por ser obra de Dios es infinito y tambien es infinito su poder de superación!. Nada está por encima del hombre salvo el mismo hombre en cuanto a su trascendencia divina que está por encima de su condición humana. "Dios es la plenitud del Ser, nosotros y todo lo que nos rodea somos Su realidad y si Dios hace lo que quiere y lo que quiere es lo que Es, nosotros que somos porque el quiso somos parte de su ser"
Vagamos pérdidos porque no somos conscientes de lo que formamos parte y nuestra desorientación se debe tan solo a que generalmente nos apartamos de los que iniciaron sus pasos por el buen camino. Esta es mi opinión esperanzada y así la defiendo, porque si con todo el derecho del mundo alguien se atrevé a rechazar mi criterio considerendolo una especulación sin fundamento, a pesar de las razones irrefutables en las que me apoyo, ese alguien tendrá que presentar otra alternativa que le permita demostrar que no se trata de una simple divagación especulativa, porque si no fuera así prefiero quedarme con mis argumentos y mis convicciones que creo sin duda mas dignos y esperanzadores que cualquiera de las teorias ateas que pululan, incluso, a veces, en boca de los mas eminentes y cultos representantes de las ciencias y de las letras, aclarando que de ellos, por suerte, son muchos los que a la hora de la muerte han encomendado su alma a Dios..
