Habian discutido muchas veces pero ella siempre accedió. Al principio esto fué suficiente, pero después, los mimos y las caricias no bastaron para hacer que se desvaneciesen los enfados que por cualquier motivo duraban de forma desproporcionada. Mas tarde llegó el rechazo y las palabras hirientes y como galardon final, la bofetada. La primera vez que golpeó su cara fué algo inesperado, inexplicable, absurdo, imposible. ¿Como podia haber hecho eso aquel que le juró amor eterno, el que habia manifestado, saliendole del alma que ella era el único motivo de su vida, que sin ella jamas podria vivir?. Pero no era una alucinación, no era una pesadilla, era cierto, se encontraba ante un hombre violento que la miraba con odio, mientras que ella sin salir de su asombro apretaba sus manos sobre la mejilla golpeada sin saber que decir. Le brotaban las lagrimas sin llorar y casi no tenia conciencia de que eso le estuviera pasando y menos, de manos del hombre que amaba. Repasó a conciencia, todos los gestos, palabras, acciones u omisiones, por su parte, que pudieran haber desembocado en aquel rapto de ira, mientras el despotricaba sobre infinidad de cosas que ella no llegaba a comprender. Sin temor, pero tambien sin el menor deseo de reivindicar su dignidad ultrajada, manifestó a su esposo que desconocia, qué le habia empujado a hacer lo que habia hecho, pero que si realmente existia un motivo le pedia perdón. ¡TERRIBLE ERROR!, pero el amor ya se sabe, nos hace ciegos, nos deja mudos, y nos impide oir lo que no queremos escuchar. Desde aquel día no tuvo otro propososito que no fuera endulzar la vida de su esposo aunque tuviese que arrostrar los mayores sacrificios, pensando que el veria en ella tanto amor que seria imposible que volvieran a discutir, pero incomprensiblemente, fué despreciando más y más todas aquellas ternuras hasta llegar a odiarlas de forma manifiesta. La primera vez que se atrevió, con cierta energia, a invocar un por qué a esa actitud recibió como respuesta otro golpe en su rostro y las palabras mas mordaces que podia recibir en ese momento: "Me fastidia y me aburre tanta hipocresia", "Estoy harto de tí", "no me dejas respirar". Ella, volvió a encajar serenamente los hechos y las palabras y calladamente entró en el dormitorio y se acostó. Cualquiera puede imaginarse lo que aquella mujer sufrió en el silencio de su soledad, pero ¿que pasaria por la mente de su verdugo?. Cuando empezaba a conciliar el sueño se abrió la puerta del cuarto bruscamente, el hombre al que tanto amaba se avalanzó sobre ella y la poseyó, no con la ternura a la que en otros tiempos la tenia acostumbrada sino como un animal salido que acude a la hembra para desfogar sus mas bajos instintos, exhalando, mezcladas con los vapores del alcohol, incoherentes y despreciables palabras, mientras palpaba su cuerpo con el mayor sadismo. A la mañana siguiente con parsimonia infinita la esposa preparó su maleta y se dispuso a volver a casa de sus padres, no sentia ninguna animosidad ni sed de revancha; en su corazón solo habia tristeza y ante sus ojos una inmensa barrera que le impedia ver cual iba a ser su futuro, pero lo que si tenia claro es que era imposible permanecer un día mas con ese hombre, en el que desde hacia mucho tiempo no habia vislumbrado ni la mas mínima prueba de cariño. Mientras recogia lo mas estrictamente necesario solo una cosa la atormentaba ¿Por qué y como se habian precipitado aquellos acontecimientos? Volvió atrás en sus recuerdos hasta llegar a sus días de felicidad absoluta, cuando él, timidamente se habia dirigido a ella por primera vez y casi temblandole la voz la habia invitado a bailar; aún tenia gravada la sonrisa de satisfacción que habia brotado en su rostro cuando ella accedió, su amable conversación que la cautivó y la hizo olvidar al resto de sus amigas, manteniendolos en la pista una y otra pieza más, hasta terminar el bailé que pasó como una exalación. Su corto noviazgo durante el cual la habia colmado de atenciones y juntos habian programado lo que iba a ser el resto de sus vidas; como iba a ser la casa en que iban a vivir, los hijos que iban a tener, los nombres que les pondrian, como los iban a educar. Todo habia sido maravilloso; la boda intima, rodeados de sus mejores amigos y familiares mas allegados, sencilla pero sin que nada se echara a faltar y una corta luna de miel llena de emoción y de recuerdos imperecederos. ¿Que habia pasado entre ellos para llegar a ese final tan nefasto? Es cierto que nunca pudieron vivir en la casa de sus sueños, que desde que su esposo habia perdido su empleo por reducción de la plantilla no habian podido levantar cabeza en lo economico, que sobre el pesaba un "absurdo" complejo de fracaso al no haber conseguido desde entonces ningún empleo estable y sobretodo que no habian podido tener hijos por la debilidad de sus espermas, pero todo ello ya lo habian razonado y ella siempre le habia manifestado que no debia inquietarle ya que lo verdaderamente importante era que estaban juntos y seguian enamorados. Ahora, ni siquiera eso les quedaba, de forma incomprensible la odiaba y ella, aunque lo queria, nunca volveria a amarlo como antes. Marcharse era lo mejor para los dos, de este modo, el podria encauzar de nuevo su vida sin sentirse fracasado ante nadie. Quizás fuera su pasividad y conformismo lo que le exasperaba, al no quejarse nunca de lo que, él, creia que habia sido para ella una insalvable decepción y sufria, por ella, lo que no hubiese sufrido estando solo y que, en todo caso, habria afrontado con menos dolor. Definitivamente hacia lo mejor, DEBIA DEJARLO SOLO PARA QUE PUDIERA ORIENTAR DE NUEVO SU VIDA. ESA ERA LA MEJOR FORMA DE EXPRESARLE SU AMOR.
En estas cavilaciones estaba cuando sonó el timbre. Abrió la puerta y dos agentes le comunicaron con fingida afectación." Su esposo se ha suicidado. "
En estas cavilaciones estaba cuando sonó el timbre. Abrió la puerta y dos agentes le comunicaron con fingida afectación." Su esposo se ha suicidado. "









